El solo hecho de mencionar los fiordos destapa el tarro de las oníricas esencias de cualquier viajero. Nunca antes, tampoco después, la belleza fue cincelada de manera más lenta ni la dilación esculpida de manera más bella.

Pese a que otros países los tienen, se puede considerar a Noruega «El país de los fiordos». Su formación sobrevino cuando el hielo, en su viaje hacia una muerte segura, fue avanzando milímetro a milímetro. Inexorablemente engullido por el mar, éste ocupó su lugar por los valles que el sólido elemento había recorrido durante milenios. Penetrar hoy por esos dédalos acuáticos, entre vertiginosos acantilados, sirve para comprender las diferencias entre lo bello y lo sublime a las que se refiere la filosofía kantiana o para llegar a la sublimación a través de la belleza.
En mis manos tenía el pasaje que me iba a llevar desde Bergen hasta Ålesund, pero aún faltaban unas horas para embarcar en el Hurtigruten, el Expreso costero que lleva más de cien años facilitando las comunicaciones y el transporte por el litoral noruego. Desde el Monte Fløyen se tienen las primeras nociones de los paisajes que deparará el viaje siguiendo la costa. A sus pies queda Bryggen, el antiguo puerto que desempeñó un papel protagonista en el comercio hanseático. Las cromáticas fachadas de sus casas de madera, con el característico aspecto ajado que imprime el salitre, se han convertido en la postal más reconocible de Bergen. Junto a ellas, se instalan cada día los puestos del Mercado de Pescado, donde comprar el auténtico «salmón de Jabugo», analogía que certifica la calidad del producto que allí se encuentra. Cerca de la ciudad, en Troldhaugen -la Colina de los Gnomos- tuvo su residencia el compositor Edvar Grieg. En la casa a orillas del lago se siguen interpretando piezas como la «gadgeto-melodía» En la gruta del Rey de la Montaña, de la Suite nº1 de Peer Gynt, obra fruto de la colaboración del mejor músico y el mejor escritor de Noruega. Si tras la obra de Grieg hay un profundo sentimiento nacionalista, no se puede decir lo mismo de Henrik Ibsen, que siempre anduvo a la búsqueda de su sitio en Noruega. En su intercambio epistolar con Georg Brandes le contaba: «Aquí, entre los fiordos, está mi tierra. Pero…pero…pero, ¿dónde está mi hogar?»
Atardece y tras la estela del barco va quedando la silueta de la ciudad. Las páginas de mi libro y mis párpados, sin ganas de levantarle la falda a la luna, se cierran antes que el sol entre en la cuna del mar. O algo así me chiva Joaquín por el auricular. Ya de día, a través de los ojos de buey comienza el desfile de coníferas, abedules y granjas colgadas de farallones junto a las que pacen vacas que, una de dos, hacen prácticas de funambulismo o están bien atadas. El barco sigue navegando entre las angostas heridas geográficas, algunas de ellas entre las más largas y profundas de ese tipo y otras inscritas entre los bienes Patrimonio de la Humanidad. Es el caso de los quince kilómetros del Fiordo de Geiranger. La foto del fiordo desde el mirador Flydalsjuvet, con el saliente de roca y los barcos anclados, es una de las postales más conocidas de Noruega. El deshielo de las últimas nieves alimenta la Cascada de las Siete Hermanas y llena la botella del Pretendiente que, cuenta la leyenda, se dio a la bebida al verse rechazado. Suerte que Stendhal no estuvo por estas latitudes. Caso contrario su epónimo le hubiera causado algo más que taquicardias.
Un pasaje en estado de ataraxia flota hasta Ålesund. La ciudad del Jugendstil, nuestro modernismo, es el rara avis de la arquitectura noruega. Corría el año 1904 cuando un gran incendio asoló la ciudad. Sólo murió una persona, pero casi todas las demás se quedaron sin hogar. La ciudad fue reconstruida por arquitectos educados en Alemania y de ahí la adopción del estilo nacido para demostrar a la industrialización llegada de Inglaterra lo que unos jóvenes podían hacer con sus manos. La Casa del Farmacéutico alberga un interesante centro de interpretación del estilo arquitectónico y de las particularidades que aportó la mitología vikinga, incluyendo motivos florales y figuras femeninas en algunas de las fachadas de la ciudad. Unos centenares de escalones más arriba, en el Mirador del Monte Aksla, se tienen las mejores vistas de la ciudad y las islas sobre las que está asentada. Desde la distancia llega el haz lumínico del Faro de Alnes y casi el aroma de las tartas de arándanos y zarzamoras que hornea la farera en la cafetería sita en los bajos. El guardián de la Isla de Godøy lleva desde 1876 alertando a los pescadores del afamado bacalao, que tiene en Ålesund el mayor centro de producción del teleósteo en salazón. Muy cerca del faro hay uno de esos lugares donde todo el mundo ha soñado alguna vez en retirarse. Cabañas de pescadores disponibles en un régimen de alquiler que incluye la barca y las cañas pero no la garantía de éxito. Sentado en la terraza de una de esas chozas de madera la noche se va acercando, tarde, pero acaba llegando. Cuando la superlación es un pobre término para describir los paisajes vistos, no queda sino volver a Kant y me relajo pensando que el cielo estrellado sobre mi empequeñece al hombre. En la profundidad de la noche me visitan las Valquirias, a las que pido que me permiten vivir lo suficiente para visitar de nuevo los fiordos.

DATOS PRÁCTICOS

CÓMO LLEGAR
SAS Scandinavian Airlines tiene vuelos directos desde Alicante hasta Bergen con salidas los sábados. Para el resto de las ciudades españolas, todos los vuelos hacen escala en Copenhague u Oslo. Para llegar a la capital de Noruega, SAS ofrece múltiples vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Alicante, Málaga, Las Palmas y Tenerife. Hay alrededor de 10 vuelos diarios en cada dirección que enlazan Bergen con la capital noruega y otros cinco diarios entre Copenhague y Bergen.
Las tarifas van desde 244€ ida y vuelta, todo incluido.
Más información y reservas en www.flysas.es o en el teléfono 807 112 117.

HURTIGRUTEN
El viaje en el Expreso de la Costa ha sido designado como «El crucero más bello del mundo». El recorrido completo es desde Bergen a Kirkenes y la información del tramo Bergen-Ålesund es la siguiente:

Del 15 de abril al 14 de septiembre de 2009:

El Hurtigruten se adentra en el Fiordo de Geiranger: Desde 329 euros por persona en cabina interior doble, en sólo alojamiento (no incluye la comida)
Una noche a bordo. Se sale a las 20:00 y se llega a Ålesund a las 8:45 para continuar rumbo a Geiranger y regresar de nuevo a Ålesund a las 18:45

El resto del año 2009, no se entra en el fiordo de Geiranger:

Más información en www.hurtigrutenspain.com o en el teléfono 93 415 27 19

DÓNDE DORMIR

En BERGEN
SCANDIC BERGEN CITY – Håkonsgaten 2 – TEL. +47 553 090 80
www.scandic-hotels.no/bergencity

STRAND HOTEL RICA PARTNER – Strandkaien 2 B – TEL. +47 555 933 00
www.strandhotel.no

En ÅLESUND
CLARION COLLECTION HOTEL BRYGGEN – Apotekergt. 1-3 –
TEL. +47 701 264 00 – www.choicehotels.no/hotels/hotel?hotel=NO024
Hotel situado en unos antiguos almacenes.

ALNES RORBUFERIE – En la localidad de Alnes (Isla de Gødoy) –
TEL. +47 701 851 96 – www.alnesrorbuferie.no
Cabañas de pescadores que incluyen el alquiler de canoas y útiles de pesca.

En GEIRANGER
HOTEL GEIRANGER – TEL. +47 702 630 05 – www.hotel-geiranger.no
Con vistas al fiordo. La web dispone de información en español.

DÓNDE COMER

En BERGEN
BRYGGEN TRACTEURSTED – Bryggestredet 2 – TEL. +47 553 369 99
Comida tradicional noruega.

FLØIEN FOLKERESTAURANT – Fløyfjellet 2 – TEL. +47 553 218 75
Restaurante en la cima del Monte Fløyen, con espectaculares vistas de la ciudad.

En ÅLESUND
SJØBUA FISKERESTAURANT – Brunholmgt. 1 – TEL. +47 701 271 00
Una de las mejores opciones en la ciudad para comer pescado.

En GEIRANGER
RESTAURANT FJORDEN – TEL. +47 702 683 00 – www.hotel-union.no
En el Hotel Union.

MÁS INFORMACIÓN
Oficina de Turismo de Noruega
TEL. 913 197 303
www.visitnorway.es

Más fotos de los Fiordos:

http://www.rafaperez.com/NORUEGA/FIORDOS/index.html

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ene 192009
Una de las crónicas de viajes más apasionantes, a la par que desconocidas o poco reconocidas, es la que nos habla de las aventuras de Ali Bey. El retrato que hace de su ruta por Marruecos y de las gentes que se iba encontrando tiene vigencia todavía. Si poco ha cambiado el país vecino desde entonces, nada lo ha hecho su capacidad de fascinación.

Ali Bey el Abassy, Príncipe de los Abassidas, hijo de Othman Bey. Así se presentaba Domingo Badía Leiblich en Marruecos un 26 de junio de 1803. Aún hoy existe divergencia de opiniones sobre los motivos que le llevaron a desembarcar en las costas de Tánger. Los propios historiadores alegan unas u otras razones en función de su credo, lo que lleva a teorías con carencia total de sentido crítico, como es el caso de Augusto Casas, o con exceso de él, como puede verse en el estudio de Salvador Barberá. Y no será por falta de información. El diplomático y egiptólogo Eduardo Toda dedicó parte de sus esfuerzos a recopilar cualquier dato o papel sobre Badía, entre ellos las cartas secretas que cruzó con Manuel de Godoy, el Primer Ministro de Carlos IV.
Con Carlos III se había producido una Alianza de Civilizaciones, de hechos y no de imagen, con el país vecino. Sus acuerdos con el sultán pretendían un beneficio mutuo de los avances de la civilización moderna y un aprovechamiento de los recursos aportados por cada país. Todo esto es dilapidado por los siguientes gobiernos y es cuando entra en acción nuestro viajero sin posteridad. Pero antes había que crear al personaje. Domingo Badía aprendió a hablar árabe, aunque en su ortografía había numerosas faltas, estudió astronomía y también tres años de filosofía aristotélica que fueron seguidos de otros tres para olvidarla. Además, se hizo circuncidar en Londres. La verdad es que si el espía Ali Bey pretendía provocar un conflicto que acabara con Marruecos como colonia española, no lo consiguió. Lo que si tenemos es su legado a modo del que dejaran los grandes Viajeros de la Ilustración, que viajaban a la búsqueda de conocimientos pensando en el beneficio que pudieran reportar. Además, su libro Viajes de Ali Bey no hace alusión alguna a política. Es uno de los mejores relatos de viajes de su época, y hubo muchos, en el que encontramos dosis de quijotismo, ciertas reminiscencias de las Cartas Marruecas de Cadalso e incluso un modo de ver el viaje muy similar el de Ibn Battuta o Mungo Park.

SU LLEGADA A MARRUECOS

A su llegada a Tánger, su rápida inclusión en la sociedad más selecta de la ciudad ha llevado a pensar que fue propiciada por su pertenencia a la masonería. Lo cierto es que motivos hubo para que fuera acogido con cariño por la población local. El estricto cumplimiento de los preceptos musulmanes ayudó a ello, ya que asistía a la mezquita a cada llamada del almuecín y daba limosna a izquierda y derecha. La exacta predicción de un eclipse de sol también contribuyó a su feliz acogida. El comportamiento de los habitantes, rayano en lo ditirámbico, lo explicaba el coronel Amorós en uno de sus informes: “Llegó a verse tan colmado de honores y presentes que temió ya fuesen de buena fe al dispensarlos”. La fascinación que le produjo Tánger en esa época sigue magnetizando hoy en día a los viajeros. Su exhaustiva descripción de la medida parece hecha hace dos días y no dos siglos. Continúan humeando los pucheros con cuscús en el que se zambullen varios pares de dedos a la vez, el pan y las frutas siguen siendo excelentes y los jóvenes músicos que yo encontré, dejaban en susurro la estridencia de la que Ali Bey hablaba y que asociaba la prohibición que tenían de entrar en las mezquitas con la posibilidad de despertar al Eterno sobresaltado e iracundo. Viendo pasar la vida junto a un té en el Café Tingis entiendo que llevó a Paul Bowles a quedarse para siempre en la ciudad o a Matisse a exclamar “¡El paraíso existe!”. También la inspiración de Burroughs bebió de fuentes tangerinas. Las huellas del Caballero de Aleppo me llevan hasta Fez, la capital espiritual de Marruecos. Los baños públicos o hammam ya no tienen cuatro cubos en la entrada para los demonios que vienen a bañarse por la noche, ni las gallinas en el mercado cuestan 4 ó 5 francos la docena, pero Fez es en esencia la misma ciudad que conoció Ali Bey. En la Mezquita Al-Qarawiyin sus fuentes, esteras y el lugar de rezo para las mujeres siguen en el mismo lugar y en el lateral del Mausoleo de Mulay Idriss los fieles siguen depositando sus donaciones en el cofre. Y al salir de la mezquita idéntico ritual, las personas hormiguean por las callejuelas de la medina, la más grande y enrevesada de Marruecos. Es fácil acabar perdido en alguno de sus cientos de callejones, muchos de ellos sin salida. Aunque el perderse por esas angosturas puede deparar sorpresas. Tras los insulsos muros de adobe se esconden pequeñas joyas, a veces verdaderos palacios o exquisitos jardines donde habita la paz. Una de esas pequeñas joyas la hallé en el Riad Tafilalet. Fuera de sus muros queda el bullicio de la medina apagado por el rumor de la fuente en su patio milyunanochesco. En la Medersa Bou Inania sigue habiendo estudiantes pero con un pequeño matiz y es que han sustituido las tablillas por libretas. Sus azulejos verdes, el color del Islam, vuelven a brillar tras una minuciosa restauración que la tuvo un tiempo cerrada a las visitas. Dejando a mis espaldas la ciudad los términos decadencia y poder se agolpan en mi cabeza y concluyo que es precisamente esta antonimia la que hace de Fez una ciudad imprescindible en cualquier visita a Marruecos. Hay constancia de la visita de Ali Bey a Meknes (Mequínez) pero la mención que hace en su libro es bastante somera así como la visita a la ciudad que no se prolongó más allá del trámite con el sultán y los rezos en la mezquita. Una breve descripción de las Murallas de la Ciudad Imperial y poco más. La visita a la Ciudad Imperial, el Mausoleo de Mulay Ismail, la puerta el-Mansour en la agitada Plaza el-Hedim y la cercana Volubilis entretendrán al viajero bastante más tiempo del que él pasó. La siguiente etapa me llevó a Rabat y Salé donde el Río Bou Regreg ha sido frontera primero y unión más tarde. Desde el río se tiene una buena panorámica de la Kasbah de los Oudayas. Sus murallas parecen fundirse en las rojizas arenas junto a las aguas del Bou Regreg. En el proyecto de remodelación que se está llevando a cabo está previsto que esas mismas barcas que cruzaban a Ali Bey de una orilla a otra dejen de hacerlo. Pero dos siglos antes de la llegada de Ali Bey hay que destacar otra presencia en Rabat. Como paradójico hay que calificar el hecho de que los expulsados de España como moriscos fueran denominados en Salé “cristianos de Castilla”. Casi la totalidad del extremeño pueblo de Hornachos se encontraba entre esos “cristianos”, que hoy en día ya no tienen prohibida la entrada a la Necrópolis de Chellah, eso sí, previo pago.

ALI BEY SE CASA

A Casablanca le ocurre lo que a Meknes en los relatos de sus viajes. A la ciudad de cinematográficas evocaciones no le hace justicia con sus palabras, aunque tampoco tuvo tiempo para ello. La noche que pasó en la referida como Dar beïda no dio más que para describir el puerto y las murallas. Aunque también es verdad que el desarrollo de la ciudad sobrevino tiempo más tarde y que la impresionante Mezquita de Hassan II, el templo más alto del mundo, no ha cumplido aún la mayoría de edad. En la ruta propuesta a Godoy, Ali Bey mencionaba las fortificaciones y artillería de Mazagán, aunque luego sólo llegara hasta Azzemour. La sola visita de la Cisterna Portuguesa hace que merezca la pena detenerse en la actual El Jadida. En su interior todavía parecen escucharse los chapoteos de la persecución en Otelo de Orson Welles.
La estancia en Marrakech es uno de los puntos clave de su viaje. El sultán Suleimán le regala la propiedad de Semelalia, un edén donde entabla amistad con cigüeñas y gacelas. Durante su estancia en Marrakech y hasta el final de su viaje por Marruecos, puso su empeño en que Suleimán dotara de una constitución a su pueblo. Ali Bey pensaba que la legitimidad de un gobernante debe apoyarse en instituciones que garanticen la propiedad, libertad y felicidad individual. Con el fin de tenerlo controlado, el sultán le regala dos mujeres que no tiene más remedio que aceptar y casarse con una de ellas, Mohana, aunque afirmando que no consumaría el matrimonio. Por lo visto la tentación fue más fuerte y aparcaba su teoría de que “la mujer era una perturbación para el sabio” en esporádicas visitas a la habitación de su esposa, aunque rara vez le permitió visitar la suya. Mientras, en España, la revolución autorizada por el Príncipe de la Paz es abortada por Carlos IV, que entre cacería y cacería decide no consentir que la hospitalidad hacia Badía se vuelva en daño. Eso, o el temor a las represalias de Inglaterra, país aliado con el sultán. En el caso de Marrakech sí hay precisas descripciones de la ciudad. El minarete de la Kutubia, la Zaouia Sidi Bel Abbés, el mercado y la Mellah o barrio judío, todos sin excepción siguen allí. Y por los estrechos callejones siguen pasando con dificultad los caballos.
Camino a Mogador, la actual Essaouira, Ali Bey se topa con una caravana de camellos y tras describir las ventajas sobre otros animales para caminar por la arena, alaba al Creador que dio el camello al africano y el reno al lapón. Y si exactos fueron los comentarios de Marrakech, de minuciosos hay que calificar los de Mogador. Recorriendo las arcadas del mercado, las murallas y cañones de la Skala, notando la presencia de judíos con incontables Estrellas de David sobre las puertas de la medina y viendo volar al Halcón de Eleanora en la vecina Isla de Mogador, sólo me quedó esperar, junto a una buena parrillada de pescado, a que apareciera Ali Bey.

EL LEGADO DE ALI BEY

Los últimos días de nuestro personaje en Marruecos resultan ciertamente convulsos. Tras haber alcanzado la frontera con el Argel, debe regresar a causa de la revolución recién estallada. De vuelta por Oujda y Taza, tras estar a punto de morir de sed, es detenido por orden del sultán y conducido a Larache, desde donde es engañado para embarcar rumbo a Trípoli con gran pesar de Mohana y su criado que lo despiden llorando desde la orilla. Ali Bey pasaría parte de su vida intentando regresar a Marruecos, así como culpándose de su idealismo tan ingenuo y de su quijotesca visión de la vida. Sus descubrimientos del Corredor del Taza, que separaba la cadena rifeña del Atlas, o del curso del río Lukus quedaron a la altura de los hechos por grandes exploradores, pero ¡ay!, Ali Bey era Domingo Badía, español… El reconocimiento le llegaría por parte de Napoleón, que se interesó por sus papeles y de José I que le condecoró con la Orden de España. Sus viajes por Marruecos son sólo la primera parte de sus crónicas en Viajes de Ali Bey, pero el resto es otro viaje. Inshallah!

DATOS PRÁCTICOS

CÓMO LLEGAR

CLICKAIR tiene vuelos a Casablanca y Marrakech desde 45 y 40 euros por trayecto respectivamente. Más información en www.clickair.com

DÓNDE DORMIR

RIAD TAFILALET – 17 Derb Miter Zenjfor – FEZ – TEL. +212 035635162
Información y reservas en www.riadtafilalet.com
Situado en el interior de la medina, muy cerca de las Tumbas Meriníes. Cocina con productos tradicionales donde destaca la pastilla, un delicioso hojaldre relleno de pichón. Hablan español.

BARCELÓ CASABLANCA – 139 Bulevard D’Anfa – CASABLANCA
Más información en www.barcelo.com
La garantía del sello Barceló en la parte moderna de la ciudad.

En www.riads.biz gestionan estos alojamientos tradicionales en algunos de los lugares por los que discurre la ruta, como Rabat, Marrakech o Essaouira.

INFORMACIÓN ÚTIL

MONEDA
El valor del dirham con respecto al euro es de 1 EUR=11,44 MAD

PASAPORTE
Es necesario el pasaporte en vigor con una vigencia mínima de seis meses.

GUÍAS
Para algunas ciudades puede ser necesaria la contratación de algún guía, especialmente en la medina de Fez. Abdul es guía oficial y habla un perfecto español. Su teléfono de contacto es el +212 6135 6862

LECTURAS
Por supuesto “Viajes de Ali Bey”. Especialmente recomendable es la edición de la Editorial Optima, con los mapas realizados por el propio autor.
Será fácil reconocer Marruecos en alguno de los libros de Paul Bowles como “Diario de Tánger” o sus movidas “Memorias de un nómada”.
Ali Bey ha servido de inspiración a numerosos viajeros. Testimonio de ello es el libro de Pablo-Ignacio de Dalmases “Quiero ser Ali Bey” (ED. Carena)

OFICINA DE TURISMO
La Oficina Nacional de Turismo de Marruecos tiene representación en Madrid.
Ventura Rodríguez, 24 - 1º Izda.
TEL. 91 541 29 95
www.turismomarruecos.com

Más fotos del Marruecos de Ali Bey:

http://www.rafaperez.com/MARRUECOS/ALI BEY/index.html

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Construida sobre 14 islas entre el Lago Mälaren y el mar Báltico, la capital sueca ha recibido una inesperada promoción, estando en boca de lectores de todo el mundo, gracias a la trilogía firmada por Stieg Larsson. Mikael y Lisbeth se han convertido en los mejores guías turísticos para descubrir Estocolmo y su belleza sobre el agua.

Nada queda, sino lo que cuentan los libros, de los orígenes de Estocolmo y la construcción de una fortaleza por el regente Birger Jarl, allá por 1250. Tampoco hay rastro del pasado vikingo de una ciudad que comenzó a desarrollarse en los siglos XV y XVI tras haber jugado un importante papel en el comercio hanseático.
Cuando llega el buen tiempo y los días comienzan a alargarse en busca del sol de medianoche, los globos aerostáticos buscan su lugar en el skyline de la ciudad. Estocolmo es la única capital del mundo que puede sobrevolarse en globo. Para una vista con los pies en el suelo conviene dirigirse al Grand Hotel, el lugar donde se alojan los galardonados con los premios Nobel, previo a la cena en el Salón Azul del Ayuntamiento cada 10 de diciembre. La foto que se puede tomar desde allí incluye la propia torre del Ayuntamiento, rematada por tres coronas doradas, el Palacio Real, el Parlamento, la Ópera y un buen puñado de iglesias del barrio de Gamla Stan (Ciudad Vieja). Pasear por los empedrados callejones de trazado medieval es todo un ejercicio para voluntades férreas, de lo contrario será muy fácil acabar magnetizado por alguno de los anticuarios, galerías de arte o pastelerías que ocupan los bajos del peatonal casco antiguo. La plaza Stortorget es el centro neurálgico de Gamla Stan y un buen punto de partida para visitar los numerosos edificios históricos que alberga el casco histórico, como la barroca Riddarhuset (Casa de la Nobleza), la Catedral o el Palacio Real, utilizado por los reyes suecos en actos de representación, ya que su residencia habitual se encuentra en el Palacio de Drottningholm. Un puente conecta Gamla Stan con Riddarhomen (Isla de los Caballeros), donde destaca la iglesia donde los reyes suecos encuentran descanso eterno desde el siglo XVI. Otra vista interesante es la que se tiene desde el ascensor de Katarina en Slussen. Desde allí se puede ver a los barcos partir hacia la Isla de Djurgården, donde están las principales atracciones de la ciudad en lo que a oferta cultural y de ocio se refiere. En Skansen, museo etnográfico al aire libre, se puede ver como ha sido la vida en Suecia durante los siglos pasados. El museo Vasa, el más visitado de Escandinavia, alberga los restos de un particular “Titanic sueco”. El 10 de agosto de 1628 se botaba el flamante navío real Vasa. A los 500 metros de haber zarpado, una ráfaga de viento lo escoró y hundió en aguas del Báltico donde permaneció durante tres siglos. Risas y personajes de cuento se dan cita en el museo Junibacken, dedicado a la escritora Astrid Lindgren, creadora de Pipi Calzaslargas y si con eso no es suficiente, el parque de atracciones Gröna Lund acabará de satisfacer a los más exigentes. La oferta de museos se complementa con más de un centenar de propuestas repartidas por toda la ciudad. No van desencaminados los que afirman que el Metro de la ciudad es la galería de arte más larga del mundo. Muchas de sus estaciones están decoradas y compiten en belleza con las de Lisboa o Moscú. El diseño sueco en decoración y moda lleva años suscitando admiración, por lo que habrá que marcar en nuestro mapa zonas como Drottninggatan con sus tiendas de moda y los almacenes NK, Östermalm y sus tiendas exclusivas o el SoFo, donde la élite del diseño convive con propuestas un poco más alternativas. Y los seguidores de Abba están de enhorabuena porque está prevista la apertura, en fecha por definir, del Abbamuseum en Slussen.
Si se dispone de un poco más de tiempo, que nunca será suficiente, se puede visitar alguna de las 24.000 islas que conforman el archipiélago. Casas de madera, de vivos colores, salpican este onírico paisaje de la costa sueca.


DATOS PRÁCTICOS

CÓMO LLEGAR

SAS y su socio Spanair ofrecen un vuelo diario a Estocolmo desde Madrid y otros nueve a la semana desde Barcelona. También Málaga está conectada con Estocolmo con una frecuencia a la semana. Las tarifas van desde 87€ por trayecto para los vuelos directos, tasas aeroportuarias y cargos de emisión incluidos. Más información en www.flysas.es

Desde el aeropuerto de Arlanda hay un servicio de tren (Arlanda Express) que conecta con la ciudad en tan sólo 20 minutos. Hay entre 4 y 6 salidas a la hora.

Más información en www.arlandaexpress.com

ALOJAMIENTO

CLARION HOTEL SIGN – Östra Järnvägsgatan 35 – TEL. +46 8 676 98 00
www.clarionsign.com
Situado junto a la Estación del Arlanda Express, el hotel más grande de la ciudad cuenta con un Spa en la terraza.
VICTORY HOTEL – Lilla Nygatan 5, Gamla Stan – TEL. +46 8 506 400 00
www.victoryhotel.se
Hotel-boutique en el corazón de la Ciudad Vieja.

GASTRONOMÍA

MATHIAS DAHLGREN – Södra Blasieholmshamnen 6 – TEL. +46 8 679 35 84
www.mdghs.com
Alta gastronomía en el restaurante del Grand Hotel.
GRILL – Drottninggatan 89 – TEL. 46 8 31 45 30
www.grill.se
Interesante parrilla en un ambiente que roza lo “kitsch”.

LOCALES CURIOSOS

LIGHTCAFÉ – Hornstulls Strand 1
Probablemente el único café de luz del mundo. Una buena opción para sobrellevar la oscuridad del invierno.
www.iglo.se/Home.aspx

CAFÉ MELLQVIST – Hornsgatan, 78
El café frecuentado por intelectuales es uno de los escenarios en el que se sitúan algunas escenas de la trilogía Millenium y donde, el propio Larsson escribió alguno de sus capítulos.

EL ESTOCOLMO DE MILLENIUM

La Oficina de Turismo tiene prevista la realización de unas rutas en diferentes idiomas para seguir las huellas de la trilogía Millenium por Estocolmo. El barrio de Söder, Bellmansgatan donde se sitúa la casa de Blomkvist, el pub The Bishops Arms, la Plaza Mosebacke o el edificio de Millenium son algunos de los puntos que recorrerá.

MONEDA
La corona sueca. 1 euro equivale a 10 coronas suecas aproximadamente.

MÁS INFORMACIÓN
En la web de Turismo de Estocolmo www.stockholmtown.com
Contiene completa información sobre todas las posibilidades que ofrece la capital sueca.

Turismo de Suecia también dispone de una completa web en español con un apartado específico sobre Estocolmo www.visitsweden.com/suecia
VISIT SWEDEN – TEL. 91 414 09 10

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El Barceló La Bobadilla es uno de esos lugares que uno debería visitar, al menos, una vez en la vida. Ese locus amoenus tan necesario para dar reposo a cuerpo y mente o rendir merecido homenaje a Epicuro.

En el siglo XIX el escritor Washington Irving recorrió Andalucía. De Loja, Irving dijo: “Es agreste y pintoresca. Por encima de la ciudad todo es salvaje y estéril, mientras que en su parte inferior medran la más rica vegetación y el más fresco verdor que imaginar cabe”. La vigencia de aquellas palabras se descubre al visitar la Finca La Bobadilla, al sur de donde el Genil se convierte en Iznájar. El diplomático estadounidense recordaba que, con notorio acierto, Loja ha sido denominada la llave de Granada por su situación dominante a las puertas del paso montañoso. Y eso es precisamente lo que ofrece el hotel Barceló La Bobadilla, una llave para adentrarse en Granada, en Andalucía. Paisaje, arquitectura, don de gentes, sabor y esa sensualidad tan característica del sur conforman el tarro de las esencias encerrado tras las paredes del establecimiento gestionado por Barceló desde la gestión fallida de sus anteriores propietarios, unos excéntricos centroeuropeos que buscaban el benigno clima de las tierras del sur y un lugar donde organizar los saraos con sus amigos de la jet europea. Entre centenares de hectáreas de olivos y encinas, también algún almendro, está enclavada la propiedad, símil de un coqueto pueblo andaluz. Tras pasar al interior, bajo la columnata de mármol, ya se percibe que algo especial nos espera. Las habitaciones tanto en arquitectura como en decoración son todas diferentes y sus dos Suites Imperiales cuentan con jacuzzi en su interior.

SALUS PER AQUAM

No hay nada nuevo bajo el sol, ¿o quizás sí? El acrónimo Spa, originario del latín, viene de antiguo y ya los pobladores romanos, también los árabes, supieron del beneficio del agua para la salud. Lo que sí es relativamente nuevo son los tratamientos que propone La Bobadilla en sus instalaciones de 700 m2, como la choco y la vino terapia.
Y para la cocina, ¡ay! la cocina. Lutz Bösing está al mando de los fogones y bien se podría decir que ha vendido su alma a los Egis, Nereo, Chariades, Lampria, Apctonete, Euthyno y Ariston, sin olvidar la inestimable colaboración de Baco. Es en el Restaurante La Finca, único 5 tenedores de la provincia, donde las palabras maridaje, fusión, arte o imaginación se presentan en forma de cuidadas preparaciones gastronómicas que satisfacen a los más exigentes paladares. En otro de los restaurantes, El Cortijo, se ofrece lo mejor de la cocina nacional. Y El Mirador, abierto en verano, para degustar el producto de temporada junto a la piscina. Oferta variada, generalmente amenizada con el quejido de alguna guitarra española siempre en buenas manos, como todo lo que atañe al hotel.

Al hacer las maletas y abandonar La Bobadilla, me siento como Boabdil, acertado nombre para una de las dos Suites Imperiales. La otra recibe el nombre García Lorca y decía el poeta en sus Impresiones de Granada que “la estética genuinamente granadina es la estética del diminutivo” y en eso está la clave, en esos pequeños detalles que hacen grande nuestro paso por un lugar.

DATOS PRÁCTICOS

BARCELÓ LA BOBADILLA
Finca La Bobadilla, Apdo. 144.
E 18300 LOJA-GRANADA
El hotel dispone de 70 habitaciones repartidas en 26 dobles, 34 Junior Suites, 6 Suites, 1 Suite con 2 Dormitorios, 2 Suites Imperial y 1 Suite Real.

CÓMO LLEGAR
Desde Granada: Autovía A-92 dirección Granada-Sevilla
Salida 175 (Vva. De Tapia, Iznájar, Salinas. Tomar dirección Vva. de Tapia)

RESERVAS

www.barcelo.com o en el TEL. 902 101 001

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Protagonista destacada de la historia reciente de Europa, la antaño ciudad libre de Danzig ha vivido sin embargo un cierto ostracismo a la sombra de ciudades como Cracovia. Junto con Sopot y Gdynia forma el eje conocido como las Tres Ciudades, cuyo telón de fondo es el Báltico.

Fue un libro el que me llevó a Gdansk. O para ser más preciso el sonido que de sus páginas salía. Durante años estuve escuchando el redoble de tambor de Oscar Matzerath y su obstinación por no crecer, ese inconformismo común a tantas generaciones de adolescentes respecto a lo que le había tocado vivir. La ciudad libre de Danzig es el escenario donde el hoy controvertido Günter Grass dio vida al niño que tocaba El tambor de hojalata. Tras la foto de rigor con la estatua que recuerda a Oscar, comienza la visita al casco viejo más grande de Polonia y que carga a sus espaldas con una de la historia más densa, en cuanto a acontecimientos se refiere, de la Europa reciente.
Empezando por aquel que nos sitúa a finales de agosto de 1939. El buque alemán Schlezwig Holstein hace una incursión pacífica en el Vístula. Unos días después, el 1 de septiembre, abre fuego contra la pequeña dotación de soldados que defendían el lugar y que tenían orden de rendirse. No obstante, el monumento erigido en Westerplatte nos recuerda que se defendieron durante casi siete días. Ese fue el inicio de la Segunda Guerra Mundial, que tras la toma por las tropas soviéticas en 1945 redujo a escombros el noventa por ciento de la ciudad. Pese a todo ello, la ciudad ha conservado su trazado medieval y barrocos o renacentistas visten a los edificios más destacados.
Milenaria ciudad (se tienen referencias de Gyddanyzc en el año 997), al casco viejo de Gdansk se entra a lo grande, por la Puerta Alta (Brama Wyzynna). Construida en el siglo XVI, parece ser el lugar por donde entraban los reyes cuando visitaban la ciudad y todavía conserva las poleas que un día accionaron el puente levadizo sobre el foso. Una de las curiosidades de Gdansk, casi un juego, es la de ir descubriendo las inscripciones en latín sobre los frisos de algunas puertas o en alguno de sus edificios más importantes. Las primeras las encontramos en la misma Puerta Alta y hacen referencia a virtudes de la República, del reino y de los Estados. Tras la puerta, la antepuerta. Dos edificios unidos por un muro cuya utilidad fue, cuando menos, inquietante. Para la Torre de Torturas sobran explicaciones y de la Torre de la Prisión decir que fue utilizada como campo de concentración para mujeres polacas.
«La concordia hace prosperar a los pequeños estados, la discordia los arruina». Así reza la inscripción en la Puerta Dorada (Zlota Brama) donde se debe pasar un rato para adivinar cual de sus ocho estatuas representa a la Paz, haciendo lo propio con la Libertad, Riqueza, Gloria, Prudencia, Piedad, Justicia y la Concordia.
Muy cerca de allí se encuentra el edificio renacentista de La Gran Armería, atravesado hoy en día por un pasaje comercial y justo al lado, la antigua farmacia donde se fabricaba la pólvora y demás municiones. Todo ello presidido por la estatua de Palas Atenea en su versión de diosa guerrera más que de las artes y la sabiduría.

POR LA VÍA REAL

Formada por las calles Dugla y Dugli Targ, la Vía Real alberga los edificios más notables de la ciudad. Desde la Puerta Dorada parte la calle Dugla donde merece la pena detenerse ante varias casas burguesas. En estilo rococó aparece Dom Uphagena y su interesante Museo del interior burgués. En la renacentista Ferber, sus blasones y los grupos escultóricos griegos de su friso son dignos de elogio y la vecina casa de los Ferder lo es de meditación por su inscripción «A la envidia». En el Castillo del León (Zamek Lwa) encontramos la estatua de Ceres. La madre de Proserpina y diosa romana de la agricultura, es motivo recurrente en varias de las fachadas de la ciudad. Por último, la mal llamada de los Reyes Polacos, en realidad Kornet o Schumann, es considerada la más bella de las residencias burguesas de la ciudad. Cerrando la Calle Dugla, y dando paso a la del Mercado Largo (Dugli Targ), preside el Ayuntamiento. Las torres de las esquinas son parte de la reconstrucción llevada a cabo tras el incendio de 1556. Una de las torres alberga la Campana de los pobres pecadores, que doblan para guiarles al eterno descanso y, de nuevo, una inscripción latina. Esta vez en el reloj solar para advertirnos que «los días son nuestra sombra». En el interior del Ayuntamiento se puede visitar el Museo de Historia de la Ciudad donde destacan las dos salas del consejo, la de verano o roja y la de invierno.
La continuación de la regia avenida es Dugli Targ. Se podrían realizar minuciosas descripciones de cada una de las casas del Mercado Largo, baste decir que muchas están consideradas reales, pues dieron cobijo a numerosos reyes como Alejandro Sobieski. La calle ha sido escenario a lo largo de la historia de manifestaciones, homenajes a reyes, ordenación de caballeros y ejecuciones también. Testigo de excepción de algunos de estos actos ha sido la fuente de Neptuno. Su estatua del dios del mar precede a la casa burguesa de Artus (Dwór Artusa), que fue en sus inicios lugar de encuentro de cofradías, como la de los Reyes Magos, para pasar a albergar la bolsa y más tarde un museo. La puerta está guardada por las esculturas de cuatro héroes ganadores de otras tantas importantes batallas. Así pues, Escipión el Africano, Camillus, Termístocles y Judas Macabeo velan por la seguridad del edificio. Las estatuas de más arriba personifican a la Fuerza y la Justicia, pero por encima de todas remata el techo la Fortuna. Curiosa disposición ornamental. Ya en el interior, con el permiso de los magnos porteros, cabe destacar la riqueza decorativa de la estufa. En su día, sus casi once metros de altura la convertían en la más alta de Europa y hoy destaca por sus centenares de azulejos multicolor representando figuras alegóricas, blasones y once retratos como el del emperador Carlos V de Alemania, I para nosotros. Como vecina de la casa de Artus y del barroco tardío, aparece la Stary Dom Lawy con su alegoría de las Ciencias, Cronos, Apolo y Atenea y la Nowy Dom Lawy, conocida como el vestíbulo de Gdansk. Cierra la calle la Puerta Verde (Zielona Brama), donde manierismo holandés y renacimiento italiano se dan la mano. Junto a la puerta y desde el puente, se tiene la mejor vista del viejo puerto y la Zuraw, la vieja grúa convertida en el icono más reconocible de la ciudad báltica. Reconstruida tras haber sido incendiada en la segunda guerra mundial, la antaño edificación gótica alberga hoy parte del Museo Central Marítimo. A orillas del Motlawa, brazo del Vístula, el paseo invita a descubrir sus diversas puertas. Así, la Puerta Chlebnicka conserva el escudo de armas de Gdansk en tiempos de los Caballeros Teutónicos, con dos cruces sin corona, la Puerta del Espíritu Santo sirve de referente para ubicar la casa donde nació el filósofo Schopenhauer y la Puerta de la Virgen María, pero sobre todo la calle homónima es uno de los rincones más deliciosos de la ciudad. Sus terrazas con gárgolas, el empedrado, los talleres de artesanos, galerías, cafeterías y tiendas de ámbar en los bajos de edificios de los siglos XV y XVII, crean en esta pequeña calle una atmósfera que invita a quedarse. La calle está dominada por la Iglesia de la Virgen María, la más grande del mundo construida en ladrillo.

SOLIDARIDAD

Otra de las rutas cargada de historia que se pueden hacer por la ciudad es la que sigue las huellas de Solidaridad.
En el año 1970 el gobierno comunista anuncia una subida de precios que acaba con la muerte de varios obreros durante las protestas surgidas en los astilleros. Diez años más tarde y, bajo el liderazgo de un joven electricista llamado Lech Walesa, los llamados Héroes de Agosto consiguen firmar acuerdos históricos con el gobierno. Solidaridad fue mucho más que una protesta de obreros, el movimiento social que luchó por las libertades y contra el comunismo sirvió para plantar la simiente que derrocaría al comunismo en Europa.
Una serie de escenarios nos recuerdan los hechos acaecidos aquel 1980. En la Iglesia de Santa Brígida hay una capilla con cruces de madera procedentes de diversos lugares de los astilleros y en la Plaza Solidaridad, lugar de reuniones y manifestaciones, se alza un espectacular monumento. Tres grandes cruces con otras tantas anclas y cadenas recuerdan a los caídos durante aquellos históricos días.

DATOS PRÁCTICOS

CÓMO LLEGAR

LOT tiene vuelos a Gdansk con escala en Varsovia desde 240 € (tasas incluidas)
www.lot.es

DÓNDE DORMIR

HOLIDAY INN ****
www.gdansk.azurehotel.pl
ul Podwale Grodzkie,9
TEL 00 48 58 300 60 00
Precio por habitación : 105 €

DWOR OLIWSKI *****
www.dworoliwski.com.pl
ul. Bytowska, 4
TEL 00 48 58 554 70 00
Precio por habitación: 140 €

WOLNE MIASTO ***
www.hotelwm.pl
ul. Sw. Ducha, 2
TEL 00 48 58 305 22 55
Precio por habitación: 120 €

DÓNDE COMER

TAWERNA
c/ Powroznicza 19/20
TEL 00 48 58 301 76 52
La especialidad es el lucio cocido. Alrededor de 25 Euros por persona.

POD LOSOSIEM
ul. Szeroka 52/54
TEL 00 48 58 301 76 52
Imprescindibles los arenques salados en aceite de oliva. Unos 30 Euros por persona.

BARYLKA
ul. Dlugie Pobrzeze, 24
TEL 00 48 58 301 49 38
La especialidad es el lomo relleno con ciruelas pasas. Unos 20 euros por persona

MONEDA
La moneda es el Zloty y su equivalencia: 1 Euro = 3.7 ZLOTY

EN LA WEB
www.polonia.travel
www.gdansk.gda.pl

MÁS INFORMACIÓN

Oficina Nacional de Turismo de Polonia
c/ Princesa, 3 Duplicado - Local 1310
28008 Madrid
TEL. 91 541 48 08

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