La primera parte de la Fiesta del Cordero aquí y la segunda aquí.
El fuego ya estaba listo. Pronto iban a empezar a llegar los olores que abrirían el apetito. Las rondas de pinchitos se iban a suceder una tras otra, tampoco el té faltaría. Era fiesta y además los Chinani tenían invitados.
Click para verla más grande
Había perdido la cuenta de los pinchos que me había comido cuando me llamaron para que viera que del cordero se iba a aprovechar todo. Tras voltear la piel, le tiraban por encima una generosa capa de sal gorda para que soltara todo el agua y evitar así olores y la podredumbre de una pieza que acabaría en las tenerías para, posteriormente, poder confeccionar alguna prenda o accesorio.
Las cabezas de los animales también formarán parte del menú en los próximos días, pero antes las llevan a las plazas del barrio para que las asen -carbonicen- en unas grandes parrillas dispuestas para ese fin.
En la mayoría de ocasiones se habla de la sumisión de la mujer en la cultura islámica y así es en muchos casos, pero no se puede obviar otro hecho importante que fue el que viví en casa de los Chinani. Hay una serie de valores que nosotros hemos ido perdiendo a pasos agigantados y que es fácil ver en el día a día de la sociedad marroquí. Hablo sobre todo del respeto por los mayores y el sentido de familia donde se da sin pedir. En la próxima -última- entrada sobre la Fiesta del Cordero os hablaré del proceso en la curtiduría y las tenerías.


Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


Rafa, ya veo que te metiste completamente dentro de la situación y eso se ve en las fotos. ¿Cómo te quedó el colesterol después de tantos pichos de higado con grasa?
Sí,…
…te quedarías 'lleno',…
Muy bonita la última fotografía.
(Parece que Marruecos os ha marcado,…bien)
Besos.
B.N.C.R. y A.
Jordi, después de la visita a algunos países hay que hacer una cura de lechuga.
MartinAngelair, Marruecos siempre marca, generalmente para bien.
Hoy todos mis alumnos marroquíes han faltado a clase. Estaba el aula casi vacía. Me los he imaginado en una fiesta que debe ser equivalente a nuestra navidad, pero con todavía más jolgorio. Mi relación con ellos, especialmente con las chicas, es espléndida. Ayer me enteré que la alumna más aplicada de las bereberes se había ido un mes a Marruecos y supongo que enlazará con las vacaciones de Navidad. Son cosas que resultan incomprensibles para nuestra mentalidad. Tengo buena relación con ellos y me hubiera gustado verles por un agujerito en la fiesta del Cordero. No he estado nunca en Marruecos, pero me gustaría conocerlo.
Joselu, realmente se paraliza el país durante los días de la celebración. En aldeas bereberes se prolongan hasta una semana. Sobre mi experiencia te puedo contar que vi cosas que me gustaron mucho. Como comentaba en la entrada, el respeto adquiere otro significado en esa sociedad.
Como decía el eslogan turístico: tan lejos, tan cerca. O era al revés.
Desde el respeto siempre por una cultura diferente a la nuestra, pero que estoy de acuerdo con unos valores incuestionables, el respeto hacia los mayores,y que con muy poco son muy felices, mientras nosotros vivimos en el consumo mas absoluto y perdiendo valores esenciales,tambien tienen errores como todos, pero desde aqui les deseo lo mejor, que pasen unos buenos dias, y que disfruten en familia.
pablo, está claro que es una sociedad imperfecta, como todas. Pero a la hora de viajar me gusta quedarme con lo positivo de los lugares que visito. Me parece un buen complemento a las malas noticias que nos llegan cada día.