Durante los próximos días más de 1.000 millones de musulmanes celebrarán la Fiesta del Cordero (Aid al-Adha) o Fiesta Grande (Aid el-Kebir). La celebración tiene lugar pasados sesenta días como mínimo del fin del Ramadán y viene determinada por la fase lunar. Parece que la fecha que se baraja para su inicio es el próximo 17 de noviembre. Por la importancia de la fiesta se podría establecer un paralelismo con la Navidad, aunque la celebración musulmana varía de fecha cada año. Antes de contar mi experiencia el año pasado en Marruecos, os pongo en antecedentes explicando lo que dice el cuento: entre otras cosas que Abraham murió a los 175 años. Según la interpretación que se haga de las escrituras, el hijo mandado a sacrificar fue Ismail o bien Isaac. Parece ser que para los musulmanes fue Ismail.
Y cuando Ismail era lo bastante mayor
para ayudar en las tareas de Ibrahîm, éste dijo:
“¡Oh mi querido hijo!
¡He visto en sueños que debía sacrificarte:
considera, pues, como lo ves tú!”
Ismail respondió:
“¡Oh padre mío! ¡Haz lo que se te ordena:
hallarás que soy, si Al-lâh quiere,
paciente en la adversidad!”
Pero cuando ambos se hubieron sometido
a la voluntad de Al-lâh,
y le hubo tendido sobre el rostro, le llamamos:
“¡Oh Ibrahîm, has cumplido ya con la visión!”
Así, realmente, recompensamos
a los que hacen el bien:
pues, ciertamente, todo esto fue en verdad
una prueba, clara en sí misma.
Y le rescatamos mediante un sacrificio magnífico,
y de esta forma le dejamos como recuerdo
para futuras generaciones:
“¡La paz sea con Ibrahîm!”
(Corán, surat 37, ayats 99-107)
Pues eso, que por arte de birlibirloque cambiaron al hijo por un cordero y de ello deriva la abolición de los sacrificios humanos a las divinidades.
La gente suele comprar el cordero semanas antes de la celebración por lo mismo que aquí compramos antes las gambas: los días previos sube el precio. Tienen al animal conviviendo con ellos, sin cogerle demasiado cariño, y los días de la fiesta se hornea más pan y se sirve más té.

Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Ahora solo falta que sustituyan el cordero por una lechuga y todos contentos (sobretodo el cordero).
Esta semana he estado con muchas tentaciones de ir.
Ay que ver como cambian las interpretaciones de los libros sagrados para según que inetereses, siempre he pensado que uno de los problemas más latentes de todos los habitantes del punto azul..
veo que descubriste una nueva especie, " el hombre tetera "…
A lo que comenta Jordi, yo en Diciembre contemplaré Orion desde el Sáhara Occidental.
Buen fin de semana!!!!
Buena la crónica, Rafa…y la última imagen es street muslim photography en su máxima expresión!!
Rafa, la segunda foto me encanta. Tiene una luz que me gusta mucho.
En cuanto al hombre tetera…¡Que no se entere el Starbucks Coffee, que es capaz de comercializarlo!
Jordi, ya sabes que el cambio de planes o de ruta truncó mis planes de viaje que me hubieran llevado a vivir de nuevo la fiesta.
Xavi, precioso Orión. Inmensa suerte la de poder contemplarlo desde esa parte del punto azul.
Marcelo, algo de street hay. La cabra tira al monte.
Jose, si Starbucks quiere, que paguen. Ganan bastante con café a 5 pavos para poder pagar una foto.