En la anterior entrada nos habíamos quedado en la plaza de Cervantes. Uno de los edificios más importantes de Alcalá de Henares, el Corral de Comedias inaugurado en 1602, volvió a recuperar las funciones para las que fue construido tras pasar a lo largo de su historia por ajustes neoclásicos y románticos. Tampoco fue ajeno a la revolución cinematográfica haciendo las veces de sala de proyecciones hasta el año 1972.
Las visitas guiadas permiten conocer la historia y las diferentes partes del edificio. Desde la zona de la cazuela, ocupada por las mujeres, llovían frutas y verduras cuando la representación no cubría las expectativas. También existía la figura del apretador, como en el metro de Tokio, una especie de experto en Tetris para meter en el teatro hasta 600 personas. Hoy el aforo es de alrededor de 170. En la parte de arriba, había unos aposentos tras una celosía que ocultaba a las viudas en duelo y los diversos placeres de la vida. No necesariamente por separado. Por último, el balcón de las apariencias, un contenedor de vanidades trasladado hoy a la propia plaza Cervantes y su extensión por la calle Mayor, la calle soportalada más larga de España.
Entre enormes columnas de piedra, algunas muy restauradas debido a los estragos del tiempo, transcurre la vida alcalaína. Por la mañana, la ciudad se despierta por allí, con el ajetreo de carga y descarga durante las pocas horas en que se permite el tráfico rodado. Como curiosidad, en una de las calles que cortan la Mayor, hay una placa que recuerda dónde tenían las carnicerías los judíos, ocupadas hoy por uno de esos establecimientos donde las hamburguesas a la parrilla saben mejor. Al caer la tarde, con los últimos rayos del sol colándose por los soportales, pasean las madres primerizas disfrutando de los placeres sencillos de la vida. Los estudiantes, a otra cosa más tangible y menos etérea, empiezan a ocupar unos bares que ya no abandonarán hasta el alba.
Hay que agradecer a la Sociedad de Condueños el que todavía se pueda contemplar la fastuosa fachada de la Universidad, obra de Gil de Hontañón, y visitar sus patios. La sociedad se crea en el año 1850 ante la amenaza de subasta -se cuenta que habían numerado los bloques para su traslado a Estados Unidos- de los edificios de la Universidad creada por el cardenal Cisneros. Tras la fachada, el patio de Santo Tomás de Villanueva, donde se encuentra la frase referida a la vacilada del cardenal al rey Fernando el Católico. ¿Alguien sabe a qué frase me refiero? Os lo cuento el próximo día.
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Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


Como siempre un buen reportaje, Rafa.
Un saludo!
Muchas gracias, José Ramón.