Antes, mucho antes de que se inventaran nuestras costas como soleado asilo para jubilados de media Europa, Mérida acogió a los soldados eméritos que habían contribuido a hacer grande la Hispania romana. Eran tiempos en que ubérrimas tierras podían más que promesas de sol, playa y espetos de sardinas. Los distintos escenarios romanos hacen que hoy sea posible darse un paseo por Roma sin salir de Extremadura.
Fundada en el año 25 a.C. por el emperador Augusto, la ciudad, como otras romanas, se planteó como un damero. La idea del Ensanche barcelonés de Cerdà no es invento reciente y ya lo romanos construían sus colonias como quien dibuja una cuadrícula, creciendo alrededor de sus dos calles principales: el Decumanus Maximus y el Cardo Maximus. Si Mérida no hubiera sabido conservar el patrimonio que le legaron los romanos, sería una ciudad insulsa, incluso tirando a fea.

Pese a que los visigodos y los musulmanes también dejaron su huella, las generaciones sucesivas se encargaron de ir desmontando lo que hacían las anteriores hasta que la ciudad se puso a crecer descontroladamente. Los restos de otras culturas no eran sino material para edificar las nuevas, hasta que llegó el sentido común y la Unesco para ponerles freno. Mérida es una ciudad que se visita de salto en salto en el mapa, pero pasear por uno solo de los escenarios donde se vivieron tragedias, comedias, luchas y pasiones, ya hace que merezca la pena acercarse hasta la capital extremeña. Y luego está el Museo Nacional de Arte Romano, al que poca gente le dedica el tiempo que merece, y que por sí solo compensa con creces una visita a la ciudad.

Pero vayamos por partes. Cuando encargan la fundación de la colonia a la avanzadilla de pensionistas, buscaron el mejor lugar para ello, al abrigo de dos ríos como barreras naturales: el Guadiana y el Albarregas. Lo siguiente fue la construcción de una muralla, que los sucesivos pobladores se encargaron de adaptar a sus necesidades. Una vez instalados, eran necesarios todos los espacios que daban sentido a una ciudad romana en condiciones: había que darle al pueblo el pan y el circo que hiciera más llevadero su día a día.


Menéndez Pidal, el arquitecto que dirigió la reconstrucción del teatro, lo llamaba “Príncipe de los monumentos emeritenses”. Bajando las escaleras que se dirigen hacia la escena es complicado hacerse una idea precisa de la época de esplendor. Ya no llegan los aplausos desde la cavea de miles de almas entregadas a la propaganda y el autobombo del gobernante de turno. El graderío, con capacidad para 6000 personas, estaba dividido en tres zonas en función de la clase social, aunque la plebe era más de circo y anfiteatro. El frente de la escena es la parte más espectacular y mejor conservada, con todos los elementos necesarios para la facilitar la verborrea de los guías: sillares recubiertos de mármol, columnas de perfecto corintio, capiteles, arquitrabes, friso y cornisa rematando. Las esculturas que podemos ver hoy en día son réplicas de las originales que se pueden ver en el MNAR. Representan a Proserpina, Plutón y Ceres, que llevaba asuntos tan dispares como la agricultura y la fecundidad.

Más información en Ciudades Patrimonio de la Humanidad en España y en spainheritagecities.

Tweet

2 Comentarios a “Mérida. Un paseo desde Roma a Moneo (1 de 3)”

  1. Mérida es una ciudad de provincias sin ningún encanto. Su patrimonio y su perfecta situación geográfica la podrían haber hecho una de las ciudades más importantes de España, pero creo que no ha sabido evolucionar ni urbanística ni culturalmente. Estar en una región como Extremadura, a la que sucesivas generaciones han tratado como un latifundio, tampoco le ha favorecido.

    • Totalmente de acuerdo, JR. Pero el patrimonio romano que tiene es tan brutal, que ya es excusa suficiente para acercarse a conocerla.

Deja Un Comentario

(necesario)

(necesario)

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

© 2010 RAFA PÉREZ - Todos los derechos reservados Suffusion theme by Sayontan Sinha
Content Protected Using Blog Protector By: PcDrome.