El día empezó de maravilla, con el paso del camino por una de las iglesias más bonitas que he visto estos días de peregrinación por Noruega. Sobre nuestras cabezas pasaba una bandada de grullas, elegantes en su vuelo como pocas aves. La etapa ha tenido un nivel de exigencia algo más alto que el resto del días. 643 metros de desnivel en subida para un total de 18 kilómetros, pero el ascenso estaba concentrado en unos pocos kilómetros alternando camino rural, carretera secundaria y bosque. El descenso acumulado ha sido de 575 metros, pero estos sí a lo largo de bastante distancia.
Al alcanzar el punto más alto, hemos caminado por un cortado coronado por altísimas coníferas que daban algo de dramatismo al suave paisaje de los valles de Gudbransdalen. Los pasados días, que las etapas han sido un poco más exigentes, ha ido cayendo algún peregrino víctima de ampollas y otras heridas en los pies o, simplemente, del cansancio acumulado. Tras pasar una zona de viejas granjas y terrenos para pasto, iniciamos el descenso hasta la iglesia de la localidad de Sødrop donde ha concluido la etapa, muy cerca de la E6 que conecta Oslo con Trondheim, una especie de Camino de Nidaros de asfalto.
Hay un alto en el camino del que me gustaría hablaros. Empezamos a comentar algo de los albergues en pasadas crónicas. En esta etapa me detuve a fisgar en el albergue Middelalder, que conserva el edificio para peregrinos más antiguo del Camino de Nidaros. Aunque no suelo dar demasiada información práctica (alojamientos, restaurantes, transportes, etc.) por aquí, creo conveniente comentar alguna cosa acerca de los precios para que podáis hacer una estimación de los costes de peregrinar a Nidaros. Hay un albergue gratuito en el camino y los demás van entre las 75 coronas (10 euros) y las 950 coronas (125 euros). Aunque podemos situar la media en los 30-40 euros por persona noche. Son precios muy razonables teniendo en cuenta que Noruega es un país más caro que España, pero cada vez menos. Y baratos si tenemos en cuenta los lugares donde están situados. Los precios varían en función de las comodidades exigidas. Así, por ejemplo, el mencionado de Middelalder cobra 250 coronas si llevas saco de dormir, 350 si quieres desayuno (no os podéis perder la mermelada de arándonos en los albergues o el bizcocho de jengibre) y 450 si además quieres ropa de cama. El cambio que estoy utilizando, redondeando, es de 7,5 coronas por euro. Pero es algo variable.

Otro dato práctico más, que hoy estoy que lo tiro. El camino está muy bien señalado, pudiendo peregrinar solos sin ningún problema. Tan solo he tenido un par de dudas estos días, pero siguiendo el camino que dictaba la lógica no hubo pérdida. En ocasiones, hay señales con algún nombre que indican un desvío fuera de ruta para llegar a algún albergue o punto de interés. Las señales del camino no tienen ningún tipo de letras. Si hay que poner un pero, diría que falta algo más de información en cada etapa sobre distancias y perfil o el nombre de la etapa que se está recorriendo. Si todo ha salido bien, a esta hora estaré recorriendo el P.N. Dovrefjell, uno de los lugares más interesantes de la ruta. Os contaré ya desde Trondheim.
Las fotos de esta entrada están hechas con una Fuji XS-1 que estoy probando estos días. Son JPEG directos, sin tocar nada.










Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Me encanta la foto del peregrino Luca
Pau, el peregrino Luca ha sido un verdadero crack en todo el viaje.