De todas estas fiestas que nos hemos inventado para desatar nuestra furia consumista, la que prefiero es la de Sant Jordi. Hay dos cosas que me gusta que me regalen: libros y una buena botella de vino. Como no hemos inventado todavía la festividad en la que regalemos vino, no toca más remedio que acercarse uno mismo a la bodega de turno. Pero dejemos el culto a Baco para otra entrada y hablemos de lo que nos ocupa hoy. El día de Sant Jordi se ha hecho extensivo al resto del mundo con un Día Internacional del Libro. Es una buena ocasión para regalar algo de lo que nos sintamos satisfechos y no esos horribles pasteles con forma de corazón, ese incómodo compromiso en forma de corbata o un frasco de colonia con anuncio sexista incluido. ¿Hay algo más grande que regalar saber? Darle a la gente que quieres la oportunidad de vivir a través de las letras, de que esos libros se conviertan en los mejores compañeros de viaje. Dada la fecha, me gustaría que me permitierais el atrevimiento de dejar en este espacio algunas recomendaciones, algunos títulos que me han acompañado durante los pasados viajes por el mundo.
Stefan Zweig es mi autor favorito. Os dejo dos títulos de esta gran novelista y mejor ensayista austriaco. El mundo de ayer (su biografía paralela a algunos de los hechos más brutales que tuvo que vivir Europa) y Mendel el de los libros un delicioso relato sobre la vida del anciano Mendel, que sólo entendía de libros.
Marca de Agua de Joseph Brodski es, para mi gusto, el mejor retrato que se ha hecho de una de las ciudades más literaturizada del mundo: Venecia.
Viajes con Heródoto de Ryszard Kapuściński. Una de las obras esenciales del gran maestro del periodismo. Su viajes por Asia con el fondo de las eternas luchas (todavía siguen) entre Oriente y Occidente, narradas por Heródoto.
A Miguel Delibes, recientemente fallecido, lo mínimo que le debemos es acercarnos a sus libros. El hereje, su última novela, puede ser un buen comienzo.
La literatura rusa está entre mis preferencias. Poca gente ha narrado tan bien la condición humana como los clásicos rusos. Ahí van dos títulos:
Todo fluye de Vasili Grossman. El protagonista, Iván Grigórievich, se cuestiona si no estaba mejor en el Gulag.
El jugador de Fiódor Dostoyevski. La baboulinka (la abuela) es uno de los personajes más entrañables de la literatura universal.
Las flores del mal de Charles Baudelaire. Siguiendo a los poetas malditos para escribir sobre Bruselas -fue una de las ciudades a las que huyeron y de la que huyeron- volvió a caer en mis manos la poesía de Baudelaire.
On the road de Jack Kerouac. Se publicó una nueva versión a través del manuscrito original. Los nombres de los protagonistas que acompañaron a Kerouac ya no se esconden tras un mote.
Ensayos de Michel de Montaigne. Libro de cabecera al que recurro muy a menudo. Sus ensayos siguen teniendo vigencia casi cinco siglos después. Cada generación ha encontrado en esta obra sus propias respuestas, cada individuo lo ha interpretado según sus experiencias vitales. Para tenerlo siempre en la mesita de noche.
Walden, la vida en los bosques de Henry David Thoreau. Tengo que agradecer a Jordi Busqué el que me hicera volver a disfrutar con este libro.
Recuerdos marroquíes del Moro Vizcaíno de José María de Murga. Dos viajeros españoles destacan por encima de los demás en el siglo XIX: José María de Murga y Domingo Badía o Ali Bey. Siguiendo los pasos de este último en un viaje por Marruecos llego al Moro Vizcaíno y su peculiar (divertido) modo de narrar sus aventuras.
Doce libros. Uno por mes. ¿No me diréis que es mucho?
¿Me dejáis vuestras recomendaciones?

Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Hola Rafa,
Delibes, Kapuscinski, Montaigne, Thoreau, Kerouac (y en menor medida Zweig y Dostoyevski)… comparto una buena proporción de tus favoritos. Yo añadiría: Graham Greene, Stevenson, García Márquez, Kipling, Simenon, Capote,Cavafis, etc.
Rafa, a parte del mencionado Walden de Thoreau añadiría el mítico "Cosmos" de Carl Sagan (o cualquiera de sus otros libros), Micromegas de Voltaire, Siete años en el Tibet de Harrer, la autobiografia de Darwin, cualquiera de los de Richard Dawkins… No será por falta de buenos títulos. Mientras la gente no se lance a comprar solo para decorar la estantería…
Hola Rafa, que gusto leer una entrada sobre literatura (y de la buena).
Me permito poner mi granito de arena y recomendar una obra de Antonio Altarriba y Kim en formato de novela gráfica que acabo de leer y no me ha dejado indiferente por su brutal honestidad, belleza y desencanto sobre la vida y muerte del padre del primero: EL ARTE DE VOLAR.
Un cordial saludo.
Excelente todo lo citado, veo que tenemos gustos parecidos o coincidimos, déjame añadir a tus lista un par más; " El cielo protector " de Paul Bowles y " Vagabundo en África " de Javier Reverte. Bon día de Sant Jordi!!…ahhh y de Venecia me quedo con Thomas Man, " Muerte en Venecia "..claro está…
saludos !!!
Bueno, me falta por leer mucho de lo que tu has recomendado pero ahí va lo mío: Toda Borges y García Márquez, de este último en especial "El otoño del patriarca", relativamente poco conocida pero muy buena.
Otro más, "Big Bang" de Simon Singh, realmente estupenda historia de la astronomía fácil de leer.
Siempre es un placer pasar por aquí.
Hola Rafa..cualquier libro de Norman Lewis..pero si te pasas por mi blog podrás ver una serie de libros que bien pueden interesarte..un abrazo y buen fin de semana
Ángel, Graham Greene me parece impresindible…
Jordi, muchos de los libros comprados hoy servirán para decorar las estanterías y para pasearlos por los destinos vacacionales del próximo verano.
Gracias por la recomendación, Juanjo. Echaré un vistazo a El arte de volar.
Xavi, el canalla de Paul Bowles me ha acompañado en multitud de ocasiones. El cielo protector no es una excepción. Y de Thomas Man, por supuesto el jóven Tadzio en la Muerte en Venecia (hoy sería visto como pederastia por una sociedad excesivamente mediatizada) y también La montaña mágica.
Frikosal, a Borges intento acercarme de vez en cuando, pero todavía me falta mucho. Coincido en parte con lo de García Márquez, no conozco la que recomiendas, pero voy a ver si la encuentro. El de astronomía "fácil" lo voy a dejar para unos días antes del curso que preparas con Jordi, si es que los viajes me permiten asistir.
Gracias Marcelo. Paso de vez en cuando por tu blog y espero encontrar uno de los libros de los que hable el próximo Sant Jordi.
Hola Rafa:
Hay un libro pequeñito que me fascina y que llevo mucho tiempo leyéndolo y releyendo.
"Mortal y Rosa" de Francisco Umbral.
Ayer pregunté en el Corte Ingles por algún libro de Umbral y me dijeron que hacía tiempo que no entraban libros de él: Qué vergüenza para el que le dé.
Habrá que empezar por alguno de tus recomendados, creo que me decanto por " El Hereje"
Un saludo.
Aureliano Buendia: gran nombre y buen blog tu Macondo particular.
Umbral, otro grande en eso del manejo del lenguaje que nos dejó. Carácter aparte.
Para mi "La guerra del fin del mundo" de Vargas Llosa. Es la Ilíada Moderna. Cada pocos años me lo vuelvo a leer.
Y como literatura clasica "La Ilíada", pero esta vez de Homero.
Y para morirte de risa, "La tía Julia y el escribidor", tambien de Vargas Llosa.
Paco, he leído los "dos clásicos", el de Vargas Llosa (me parece un escritor impresionante, por ejemplo en La fiesta del chivo y en Pantaleón y las visitadoras) y el de Homero. Voy a mirar de leer el de La tía Julia y el escribidor, que no lo conocía.
Rafa, creo que no desentonaría nada Ferdinand Cèline en la lista, empezando por el "Viaje al fin de la noche" y continuando con "Muerte a crédito". Y feliz sant Jordi, que "tots els sants tenen vuitada"…
Isidre, tomo buena nota de tus recomendaciones. Creo que no me escandalizaré con el lenguaje mordaz de Céline.
Hola Rafa. Una sugerencia de la literatura de viajes: El leopardo de las nieves de Peter Matthiessen. Un completo viaje en todos los sentidos. Felicidades por el post y un cordial saludo.
Gracias por la recomendación, Òscar. Vamos a ver si le hago un hueco a Matthiessen próximamente.