CRÓNICAS ISLANDESAS. DÍAS DE VIENTO
He tratado en vano de fotografiar el viento pero no me aguantaba de pie. La señora de la granja donde me alojo me habla de la velocidad en metros por segundo, como para minimizar el impacto de ese dato en mi maltrecho ánimo. Durante las últimas horas he descubierto que puede llover de lado o, lo que es más curioso, de abajo a arriba. No se me dan bien esos datos de récord tan del gusto de los mayores acerca de la meteorología, pero tengo la sensación de que cuando por fin pueda salir algunos volcanes habrán cambiado de ubicación y los frailecillos, esos pájaros con pinta de espía nervioso, habrán perdido su frac.
Mientras, aprovecho para contar algunas cosas sobre Islandia. No voy a dar muchos nombres que seguramente no sabré escribir y vosotros no podréis pronunciar. Así que el itinerario se reducirá a un puñado de cruces en el mapa. Los vikingos pensaban que el infierno estaba bajo Islandia. Con el tiempo se ha podido dar una explicación lógica a su teoría no exenta de razón. La isla es un especie de tapón en la herida llamada Dorsal Atlántica. Cuando ésta decide sangrar los volcanes escupen el fuego de sus entrañas y, por si esto fuera poco, Islandia tiene un ojo puesto en la Espada de Damocles del Polo Norte pendiente de que el calentamiento global no le pase por encima.
La carretera Nº1 circunda la isla, una carretera que bien podría alcanzar categoría de Road movie y cierta propensión al mito a través de la literatura de tahúres, al estilo de la Beat Generation. Recorriendo la carretera principal se llega a muchos de los puntos de interés de la isla: sus múltiples cascadas, Geysir, Vík y sus frailecillos, Dirhólaey. Y hasta aquí puedo leer de momento, a la espera de que cambie el tiempo.
Durante estos días he podido comprobar que los caballos islandeses se podrían presentar a los castings de L’Oréal y conseguir el papel, que H.D.Thoreau hubiera querido retirarse a cualquiera de las casitas de madera que salpican el país, he encontrado el Cadillac solitario de Loquillo y he visto que los glaciares envejecen mucho con ese aspecto canoso de las cenizas.


También he sabido que en Islandia hay buena pesca y que son poco dados a las berenjenas y los pimientos porque les crecían asados. En cuanto a los habitantes, salvo algunas excepciones, son lacónicos como un personaje de Kaurismäki, amantes de esas sagas que suelen condimentarse en exceso: Odín, troles, gnomos, elfos más un puñado de esos poetas con lira adictos al hidromiel y ya tienen montado el serial.
Acaba de entrar la señora y ante mi desolada cara pierde los papeles, dando rienda suelta a sus emociones y me dice en un exceso de verborrea: Tomorrow, it will be better.


Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Hola Rafa, en tu anterior entrada leí que estabas en Islandia y pensé…¡Que envidia!. Yo estuve allí en el 92 y me encantó. Me pareció brutal y desde entonces todo lo que tenga que ver con este país despierta mi interés. Ahora con más motivo, pues si seguir tus crónicas esté donde estés es un auténtico placer, ahora el placer es doble. Disfruta y danos de comer…que estamos hambrientos de entradas como esta. Por cierto ¿Cuantos días en total vas a estar allí?
Javier, en total serán dos semanas. Llevo aquí cuatro días y he tenido de todo: dos de buen tiempo relativo y dos de viento huracanado y lluvia. Por aquí iré contando.
Islandia está siendo bastante duro para mí porque no estoy acostumbrada a tanto esfuerzo. Al menos no tanto como mi padre. Como bien ha dicho mi padre este viento es horrible, en mi opinión parece mentira que no salga volando nada. También está siendo difícil para el trabajo de mi padre. Tenemos esperanza de que algún día salga el sol.
El cadillac es alucinante alli en medio, no ?
Ainhoa, un saludo !
Ainhoa, de todos los viajes en los que me has acompañado éste está siendo el más "especial" en todos los sentidos. Ánimo.
Tuve que parar el coche, frikosal. Allí estaba el Cadillac y muy, muy, muy escondida una pequeña cabaña de madera. Ainhoa te devuelve el saludo.
El Agosto pasado pasé 20 dias recorriendo ese pais y si os sirve de consuelo en Dirholey y en Jokursalon (es decir, el sudeste de la isla) tuve el peor tiempo de todo el viaje. El fortisimo viento en la playa de Dirholey me destrozó por completo el poncho q llevaba.
Una lugareña de Husavik me comentó mas tarde q en esa zona del pais sieeeeeeempre hace mal tiempo.
Ainhoa, ya veras como según vais subiendo la isla mejora el clima. Disfruta del viaje que te va a encantar.
salud.
Ismael, he repasado las fotos de Islandia en tu web y, efectivamente, el mal tiempo en esta zona parece una constante. De todos modos, insistiremos un par de días más por la zona.
Islandia es un espacio de sueño desde hace tiempo.
Conozco perfectamente la sensación al sentir que llueve desde todas las direcciones, incluso boca arriba
Un beso para ti, un besito para Ainhoa y buenos días para todos
(muchas gracias por las postales)
MartinAngelair, Islandia es un espacio de sueño en el que se duerme poco. Gracias a ti por contestar a las postales y gracias de parte de Ainhoa.
Rafa, los frailecillos ¿no se asustan? Supongo que la foto es con el 200, o sea que estabas cerca.
Jordi, tumbado en el suelo y sin hacer movimientos bruscos te puedes acercar bastante. Eso sí, estás al borde de un acantilado por lo que los movimientos ya no pueden ser bruscos de por sí. En efecto, las fotos están hechas con el 200, con poca luz por el clima horrible y a 1600 ISO.
¡Ánimo, Ainhoa!…Me apunto a viajes como Islandia a los que no quieras ir…¡Aunque sean duros!…¡Jo, qué suerte!. Le he leído el artículo a Polo, mi aventurero perro, y dice que sí, que también va él.
Gracias bloguera. De momento Ainhoa tiene muchas ganas de acompañarme, si algún día se cansa te aviso.
¡Gracias, eres muy simpático Rafa!…Pero no viajo sin mi aventurero Polo, ¡eh?
Hola Rafa.
Bien por tí y por mí. Tu eres mi espia en el mundo. Yo quien te tiene a cambio de nada. Por tierras verdes, de volcanes, cascadas y caballos que parecen de las Barbies.
Un abrazo amigo.
Aureliano, en la próxima entrada un caballo más punk…
Me ha hablado de ti, un conocido de una agencia especializada en Islandia con la que viaje en Junio. en mi viaje escribí un blog. http://www.viajarporislandia.com
Si duda, Islandia a superado las expectativas que tenia.
Espero tengas el mismo efecto
Cristina
Cristina, Islandia es un país fascinante. Había visto tu blog cuando buscaba información antes de salir para aquí.
Con mucho retraso, Rafa, estoy dedicando una jornada a ponerme al día en tu blog.
Me han emocionado dos cosas: el que Ainhoa te acompañara en tu viaje, y sus sinceros comentarios, y la foto del frailecillo.
Hace poco he estado en Irlanda, y por más que he destrepado y trepado por los acantilados de la costa oeste no he conseguido avistar un sólo ejemplar de esa simpática ave.
Un abrazo.
Antonio Vela.
Antonio, se te echaba de menos por aquí. Más que nunca, tenemos un viaje pendiente.