Tarragona 03 500x332 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Durante estos días se está celebrando el festival Tarraco Viva. El próximo fin de semana estaré allí fotografiando los diversos actos de la mejor recreación del periodo romano que existe en Europa, pese a que a Quim Monzó le parezca un pesebre. Os iré enviando las primeras fotos del festival por Instagram y Twitter. Más tarde habrá crónica en el blog. Mientras, os dejo con una aproximación a la ciudad mediterránea.

Murallas en el paseo arqueologico de Tarragona 332x500 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

En el año 218 a.C. romanos y cartagineses andaban a palos por la hegemonía del Mediterráneo. Aquel derbi bélico les llevó a entrar en la antaño Hispania por la actual Ampurias, pero los romanos enseguida vieron las posibilidades de Tarraco para establecer allí una de las bases más importantes de su Imperio.
¿Qué sabemos de Tarraco? Nuestra memoria visual suele alimentarse de las películas que hemos consumido sobre el género. Esa mirada atrás es una mirada viciada por el celuloide. Visitando los recintos arqueológicos de Tarraco recordamos las clásicas escenas: carreras de cuadrigas, luchas de gladiadores, reuniones en el senado, traiciones, bullicio en el foro, un pulgar que sentencia. También es un cruel memento mori; dos mil años después el mundo sigue y seguirá, si se lo permitimos, dentro de otro par de milenios. Aunque en algunos aspectos apenas hayamos cambiado. La diferencia está en el matiz: el circo ahora se llama fútbol, las hipotecas las pagamos en euros en lugar de sestercios, los romanos horneaban un pan tan duro como una baguette por la tarde; y procónsules convertidos en amos de su provincia enarbolaban la bandera de la corrupción y rara vez eran juzgados.

Catedral de Tarragona 02 500x332 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Tarragona Plaza de la Catedral 332x500 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)Catedral de Tarragona 01 332x500 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Mediante esos tópicos cinematográficos, vamos a intentar desgranar la realidad de la que fue una de las grandes ciudades de aquel periodo. Durante los tres años de estancia de Cesar Augusto en la ciudad (27 al 25 a.C.), el emperador dividió Hispania en tres provincias: Lusitania, Bética y Tarraconense. Con el traslado del emperador a Tarraco la ciudad fue, a todos los efectos, capital imperial.
Habíamos quedado en que los romanos le echaron el ojo muy pronto a Tarraco. En la Unesco tardaron un poco más y hasta el año 2000 no incluyeron a la ciudad catalana en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

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Museo Arqueologico de Tarragona 01 500x332 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

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Museo Arqueologico de Tarragona 02 500x332 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Para los romanos, Tarraco era una excelente localización para su puerto con vistas a un mar amable, clima benigno para su base de invierno. No en vano, Adriano se refirió a ella como Civitas ubi ver aeternum est (la ciudad donde la primavera es eterna). Alrededor de Tarraco encontraron numerosas canteras de las que extrajeron gran parte de la piedra que necesitaban para edificar una pieza más de su imperio. Con la característica piedra caliza de tono dorado fueron construyendo el sota, caballo, rey de lo que debía ser una ciudad romana que se preciara: un circo, el anfiteatro y el forum. De todas las canteras, la más accesible es la del Médol, donde una columna marca la magnitud del sangrado que hicieron para levantar Tarraco.

Cantera del Medol 332x500 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)Castellers en Tarragona 332x500 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Más tarde hubo muchas edificaciones, la propia catedral de Santa María es un ejemplo, que se nutrieron de piedra de la época romana. La época medieval jugó con esa piedra al Exin Castillos, aquel juego de construcción en el que las construcciones te duraban en pie el tiempo que tardabas en tener otra idea. (Continuará…)

Catedral de Tarragona 03 500x332 Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)

Más información en Ciudades Patrimonio de la Humanidad en España y en spainheritagecities.

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4 Comentarios a “Tarragona. Balcón de la eterna primavera (1 de 3)”

  1. Magnífic reportatge, excel·lent: art, religió, cultura, història… una meravella

  2. He pasado alguna vez por Tarragona … pero la verdad que por la AP-7 … :) … siempre de pasada y no he tenido el detalle de pasarme a hacer una visitilla … la verdad que … no tengo perdón!.

    Un lugar extraordinario. Un saludo.

  3. Moltes gràcies, Jana. Demà publicaré la segona part i dimecres la tercera. Desitjo que també t’agradin :)

  4. Alfonso, es una ciudad muy interesante y muy agradable para pasear más allá de su brutal patrimonio romano. La próxima vez que vayas por la AP-7, acuérdate de tomar la salida.

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