El día que publiqué la entrada “Reportaje de Praga con un iPhone” se generó un interesante debate, tanto en los comentarios como en Facebook. Alguna de las opiniones me acusaba de banalizar la fotografía, de dar un mensaje erróneo al gran público y dañar aún más la imagen de una profesión que no pasa por sus mejores momentos. No por falta de talento, sino por culpa de la deriva del mundo editorial en general. Me alegró comprobar que la mayoría de opiniones iban en la línea que yo defendía, que la fotografía es otra cosa, independientemente de la herramienta que utilices: sea una estenopeica, una cámara de decenas de megapíxeles o, en este caso, un teléfono móvil.
Se pueden hacer cosas muy interesantes con estos dispositivos. Y como muestra el trabajo de cuatro de los miembros de Barcelona Photobloggers. Fran Simó, Godo Chillida, Marcelo Aurelio y Benjamín Julve, usuarios frecuentes del transporte público. A lo largo de sus viajes han ido capturando a pasajeros en su día a día, en actitudes totalmente relajadas, ajenos a una cámara que no es considerada una cámara. Y más desde que sabemos que los auriculares pueden actuar como disparador remoto.
Fran Simó relaciona la iPhoneography con la lejana aparición de la Kodak Brownie, precursora del snapshot, una foto hecha sin pensar demasiado, sin más intención que capturar a sujetos en su vida diaria. Luego llegó la Lomografía para enfrentarse, con sus cámaras de plástico, a las cámaras más sofisticadas del mercado. Con los móviles se recupera ese espíritu, pero con el valor añadido de la rápida publicación en las diferentes redes sociales gracias a la conexión a Internet incorporada. Como resultado de ese interés por el uso del snapshot en la fotografía de calle, nace el libro Passengers. Coincido plenamente con las palabras de Fran Simó: “Passengers no es un libro de fotografía irreflexiva. Nos gustaría pensar que continuamos la tradición de la estética snapshot de Szarkowski, Lee Friedlander, Garry Winogrand y Robert Frank, pero en directo.
Es imposible considerarlo irreflexivo: es un libro. Ha tenido un proceso de edición (magnífico añado yo), preparación de textos, traducción, producción y publicación. Escogemos los sujetos, los temas y las situaciones con una intención anterior. Buscamos una estética definida que se alimenta de toda nuestra experiencia previa como fotógrafos y amantes de la fotografía de calle”.
Los cuatro autores del libro Passengers
Se puede ver una vista previa del libro en Issuu.
El libro está disponible en castellano e inglés, en tapa dura y blanda. También en varios formatos electrónicos de descarga gratuita. Más información en la web del libro.
Passengers no es sólo un libro de street photography. Todo el proceso se hace desde la calle, el disparo, la edición y la publicación de la foto. El proyecto no finaliza con la publicación del libro. Passengers continúa en esta página.









Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


NO soy experto en fotografía y fuera de debates de si se banaliza o no, como cualquier otro arte me gusta si “transmite” y estas fotografías lo hacen. Estoy de acuerdo que al final es despertar algo en el observador independientemente de los medios con que los haga. El arte está en la persona y no en la máquina.
Esa es la idea, Juan Antonio. Hay que tener muy en cuenta que las fotografías nunca las hace el dispositivo o máquina que utilizas.
Creo que no se banaliza la fotografía por publicar imágenes hechas con móviles. Hay resultados excelentes y que refuerzan la teoría de que el fotógrafo no depende de la cámara que tenga, sino de lo que transmite con su trabajo.
Una joya, doy fe pues lo tuve en mis manos…
Es fácil tomar esas fotos pues nadie te ve….el fotógrafo actúa a sus anchas. Lo difícil aquí es editar esas expresiones, un trabajo fruto de una exquisita sensibilidad, de una mirada afilada, aguda, entrenada.
Una joya.
Creo que es un gran proyecto que irá madurando día a día!
Una imagen siempre es una imagen. El medio es mas secundario y tiene que ver con la difusión final en todo caso. Algunas imágenes, creo que solo pueden realizarse de esta manera.
El proyecto, es interesante y conociendo quien anda detrás, sin duda que tendremos mas sorpresas y no todas realizadas con un Iphone.
Un abrazo
Rafa gracias por posicionarte a favor de la fotografía que busca acercarse al día a día de las personas.
Esa es la idea sobre la que nos hemos asentado para tirar hacia adelante el proyecto.
Como siempre, la tecnología y los medios al servicio de la manifestación fotográfica.
Abrazo
Esta vez parece que estamos todos de acuerdo en que la fotografía va mucho más allá de la cámara con la que se hace.
Soy de los defensores de la fotografia total, de la captura de un instante de vida, de los momentos fugaces… de la fotografía a salto de mata, sea con la cámara que sea. Muchas veces no es la calidad lo que importa, es esa imagen única y especial capturada en un lapso de apenas un segundo. Al fin y al cabo todos los que portamos una cámara tenemos un lado voyeur y a veces nos pierde mirar (y fotografiar) sin ser mirados.Saludos.
Si me emociona, me indigna, me alegra, me entristece, me hace pensar, me cabrea, me enamora…..me gusta, y me da igual con qué máquina esté hecha.
Sí, sí, son unos disparos fantásticos. Todos estamos de acuerdo. Pero no nos engañemos, aquí no sólo hay una gran sensibilidad y oportunismo en el fotógrafo, sino una gran selección, porque no todos los disparos son fuentes de grandes fotografías. Ha habido una selección importantísima. Seguro. Así que, que no vengan a decirnos que fotografiar con móvil es degradar la profesión, porque éstas no son disparos sin más ni más. Tras el disparo se toma la decisión de si vale la pena guardarla o borrarla. Y ahí, con esa decisión, también se está haciendo fotografía. Hay un criterio, un criterio que no todos los usuarios de móvil tienen. ¡Adelante, Rafa, sigue defendiendo el arte por encima del instrumento!
el metro y tren te brindan oportunidades fantásticas de hacer fotos, además con el móvil tienes el factor de pasar desapercibido, cosa que es difícil con una réflex