Esta mañana he amanecido en Praga. Desde la ventana del hotel Adria veo la huella que la lluvia de anoche ha dejado en la ciudad: adoquines mojados, tejados de rojo intenso y el reflejo en un charco de un tranvía pasando, sin prisas, componiendo un cuadro que remite a décadas pasadas. Otro vistazo rápido a la plaza Wenceslao, lo merece. Praga ha sido asediada, conquistada y reconquistada con cierta frecuencia. Todos los que jugaron al ratón y al gato que servía para cambiar el curso de la historia pasaron alguna vez por esta plaza. En el recuerdo, Jan Palach.
Antes de salir a la calle -aunque sean las 6 de la mañana se hace tarde- repaso unas notas aleatorias: melancolía, poesía, tranvía, Pilsen, ¿están vivos los de la Bridge Band?, misterio, modernismo y, claro, siempre Kafka. Llego al puente Carlos antes que el amanecer, que ya se intuye. A esa hora la ciudad quiere parecerse a las poesías visuales de Josef Sudek, con sus pronunciadas sombras y luces que se cuelan por cualquier rendija.
Con la llegada de los primeros turistas se empiezan a escuchar comentarios diversos. Los anoto. Uno en castellano, que localiza su hotel al lado de la estatua del Cid Campeador. O sea, San Wenceslao. El siguiente en inglés: It’s very nice… Me parece muy difícil (y atrevido) reducir Praga a un simple bonito, meter a todos los que de un modo u otro vivieron Praga en un insulso bonito. Ahí están Kafka, Rilke, Mozart, Hrabal, Jan Neruda, Tycho Brahe, Kepler, Patrizia Runfola. La lista es letanía.
Toda Praga está envuelta de una atmósfera de poesía. Te das cuenta en las horas en que te quedas a solas con ella. Cada parte de la ciudad, cada monumento es un verso. Desde la colina donde está el pabellón Hanavský o desde el Castillo, se puede leer todo el soneto. Como en el Castillo estoy y van a ser las 12, me quedo a ver el cambio de guardia.
Mientras esperan al talón-punta de los soldados, chicas de belleza eslava se hacen sesiones fotográficas, para congelar esa gracia efímera que les fue concedida. No así Praga. Casi inmarcesible, como la Bridge Band que tiene su escenario en el puente Carlos. Allí estaban hace quince años y allí siguen ahora.
Praga cuenta con una larga tradición cafetera. Entre todos los cafés, tengo mi preferido; el Slavia. Sirven un strudel de manzana y un café con leche, tamaño bañera, muy ricos. Las vistas al Moldava y al Teatro Nacional, con el tintineo de los tranvías anunciando su cercanía colándose por la ventana, ponen el resto. Suena un piano. ¿Se atreverá con Dvořák?
Cuando llega la noche, acaba de cobrar sentido la ciudad misteriosa, la del asunto de la alquimia y las defenestraciones. Sirva esta entrada tan solo como introducción. De todo ello va este viaje. Cafés, libros, fotografía, calma. Os voy contando.
* Para esta primera entrada he tomado prestado el título del excelente libro de Patrizia Runfola, El palacio de la melancolía. También sobre la ciudad habla otro libro suyo, Praga en tiempos de Kafka. Absolutamente recomendables como guías de la ciudad, en lugar de las estáticas y estéticas guías de quiosco.
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Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


Estaba clarísimo. “Cerveza con vistas”. Un abrazo
Qué galgo tan guapo
Un abrazo
Manuel Bustabad
Preciosa ciudad, muchas de las fotos tienen una luz fantástica que lo envuelve todo. Me sumo al galgo guapo
. Salu2
Sí, Paco, no podía ser otra. Por cierto, si te apetece probar suerte en el sorteo de un viaje a Praga, haz clic en el banner de la derecha.
Gracias, Manuel. Mira que la ciudad es bonita y lo que ha tenido éxito es el galgo
Muchas gracias, Juan. El galgo llama la ateción, supongo que ayuda el escenario
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La cerveza checa también tiene muy buena fama, aunque espero tomarme alguna contigo este finde
Ya he dado buena cuenta de alguna cerveza tipo Pilsen, Pau. Magníficas. Y espero tomar alguna otra antes de coger el vuelo esta noche.
Las del finde, aseguradas
Yo estuve 4 días y me enamoró…. y sé que volveré porque es, como bien dices, una ciudad que es pura poesía… es como andar por un cuento…. y eso sin contar con los precios, que son de risa. Y que en algunos sitios era más barata una pinta de cerveza que una botellita de agua, ¡ja!¡Gracias por las fotos, son preciosas!
Saludos
chilypuu, toda la razón. Y bien buena que está la cerveza por aquí. Si quieres tener la oportunidad de volver, haz clic en el banner de la derecha del blog: sortean un viaje de 4 días a Praga
Si te digo la verdad, y creo que ya me conoces un poco,…
,
… tan sólo he leído el título,
… Praga fue un destino que por circunstancias, muy dispares siempre, fue sustituido por otros ‘destinos’,
… ahora forma parte de una de mis ciudades fetiches.
Es decir, la voy a vivir como se merece y se me antoja desde años.
(esta ciudad la sumo a toda Islandia, que no es poco)
Ahora te leo y te veo querido Rafa.
Besos.
B.N.C. R. y A.
fetiche suena mejor, que fetiches,…
… perdón,…
B.
Una de mis ciudades favoritas, todo de ahí son buenos recuerdos. Muy bonita, ideal para estar muchos días y disfrutar de sus calles. Si puedes, visita la cerveceria Medvidku, cerveza totalmente artesanal sin tratar, y muy rica. Hasta ves como se hace. En http://machbel.com/cerveceria-medvidku-hogar-de-la-cerveza-mas-fuerte/ cuento más
Yo estuve una vez hace muchos años. Como siempre, apresuradamente, pero me encantó. ¿Hay algo así como un museo Kafka, o su casa o algo por el estilo?
Guau, que ciudad más hermosa, que diera por poder visitarla, y que envidio su trabajo señor fotografo.
yo vivo en américa del centro nada que ver con Europa. que me gusta tanto.
MartinAngelair, cualquier día empiezas a tachar ciudades de la lista de pendientes y te acercas a Praga. Por lo que desprenden tus palabras, ganas no te faltan.
Machbel, muchas gracias por la recomendación y el enlace
Frikosal, existe el Museo de Franz Kafka. Aunque lo realmente interesante de Praga es quedarse a solas con ella (aunque parezca compliado hay horas en que es posible) e ir tras las huellas de K.
Aunque el autor no mencionara expresamente los lugares, siempre se reconocen entre calle, luces y sombras. Es tiempo de volver a Praga, además me consta que sus referentes son muy buenos y que conoces bien a K.
Muchas gracias, Martita. Cierto que es una ciudad hermosa como pocas.
Kafka es Kafka, y su literatura rezuma Praga; y Praga rezuma Kafka. Yo la conocí por primera vez cuando aún era telón de acero y la cerveza se tomaba del tiempo. En mis viajes posteriores más que la Praga de Kafka fui buscando la de “La insoportable levedad del ser”, la Praga de Kundera. Por cierto, que me tienes que ubicar el Slavia; andaría yo pensando en otras cosas.
Un abrazo.
Qué ganas tengo de conocer Praga, Rafa… y ahora al leer este post me da una rabia que tuviese que “caerse” de mi itinerario de este año…
Fantástico artículo, como siempre; casi tanto como las fotos
Un abrazo!
Antonio, encantado de viajar mentalmente contigo a Praga. Se impone un encuentro.
El Slavia encantador, enfrente del Teatro Nacional.
Kundera también imprescindible. Y otros tantos de los que daré debida cuenta en próximas entradas.
Por cierto, si quieres ganar un viaje a Praga para ir a conocer el Slavia, haz clic en el banner de la derecha.
Un abrazo.
Ku (Carmen), no te quejes, que menudo viaje estás haciendo. Eso sí, encuentra un hueco para Praga en cuanto puedas. A ver si tienes suerte y te toca el viaje
Decirte lo primero, Rafa, que ha sido un placer conocerte y compartir tu excelente exposición en el recién acabado Travel Bloggers de Málaga; aún cuando en la visita guiada de la Málaga Monumental dieses esquinazo al guía (no me extrañó nada, ¡que pesado! jajaja).
Praga tiene una fuerza atrayente especial y no solo por su cerveza. Recorrerla a pie, en medio de la noche, es transportarte a otro tiempo y su luminosidad ¡que voy a contarte yo a tí de esto! es especial. Siguiendo tus instrucciones ya me anoté al concurso para volver a visitarla ¡ójala! y, sin seguir tus instrucciones, el enlace de tu página ha quedado registrado en el blogroll de mi humilde blog: Parada y Fonda de un viajero.
Un abrazo, ciudadano viajero y…. hasta la próxima.
Igualmente, José Manuel. A ver si tienes suerte con el sorteo del viaje
Praga es una ciudad difícil de ver: el mito-slogan de la Praga Mágica se superpone a la ciudad real con una fuerza tanto mayor cuanto que uno y otra comparten muchos rasgos (esto es, que el slogan responde a cierta cara de la ciudad, que el mito tiene un sustrato). Escribir sobre ella me ha resultadio un forcejeo entre lo que veía, lo que traía en mente y lo que he ido aprendiendo en sus escritores (nombras al extraordinario Bohumil Hrabal, añadiré los ensayos de Iván Klima, las memorias presidenciales de Havel y dos clásicos imprescindibles: el soldado Schweijk, de Hasek y los cuentos de Malá Strana de Jan Neruda).
Te dejo, por si te apetece echarle un vistazo, el cuaderno de Praga que tengo maquetado y en busca de editor: http://www.blurb.com/books/1942110
Por cierto, envidia negra de las fotos que quise hacer y no supe (los tres puentes en secuencia, las siluetas recortadas de los santos…)
¡Hola Rafa! A mí Praga también me parece una ciudad preciosa y misteriosa. ¡La primera foto creo que resume todo eso a la perfección! ¡Es mi preferida! Una pena no haber podido asistir a tu clase en el Travel Bloggers Meeting de Málaga, menos mal que al menos la seguí por Twitter
. ¡Un besito y felicidades por el post!
Muchas gracias, Ignacio. Algo habrá de la Praga más literaria durante los próximos días.
Susana, espero que tengamos ocasión de coincidir en breve para arreglar lo del TBM. Muchas gracias por tu comentario. A mí también me gusta mucho la primera foto