FILOSOFÍA KANTIANA EN LA PALMA
Los últimos días he estado de visita por La Palma. Lo allí visto y vivido me ha llevado de nuevo a la filosofía kantiana. Tendría razones de sobras para desgranar los paisajes de la isla en busca de argumentos para tratar de comprender mejor sus Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime, pero me quedaré mejor con una de las frases que marcó su trayectoria. Primero un extracto de la misma:
El cielo estrellado empequeñece al hombre.
El cielo estrellado que está sobre mi y la ley moral que está en mi. Lo primero empequeñece al hombre, lo segundo representa su grandeza. El hombre es un ser paradójico, grande y pequeño al tiempo. No debe olvidarlo. Ni tampoco dejarse engañar. La contemplación del cielo puede terminar en astrología y la reflexión moral conducir a la superstición.
Uno de los motivos del traslado a las afortunadas fue el de asistir a las ponencias de Fotonature y el otro, aprovechar para hacer un reportaje de la isla. El principal atractivo de La Palma lo encontramos en sus cielos. La casi ausencia de contaminación lumínica -contribuye a eso la política de alumbrado de los núcleos de población- nos regala uno de los mejores cielos del mundo. De hecho, La Palma ha sido firme candidata a albergar un nuevo telescopio que finalmente se instalará en Chile.
En este viaje me acompañaba Jordi Busqué, el fotógrafo que fue astrofísico. Hace algún tiempo le regalé a mi hija el libro El Quijote explicado a los niños y una versión, también infantil, de Platero y yo. Tener la compañía de Jordi ha sido como tener a mi disposición al autor de uno de esos libros. Jordi me ha explicado el cielo y una primera lección de astronomía con el tono y el lenguaje adecuado para llegar a todos los públicos, eso sí, con altas dosis de pasión. Ver a Jordi ir a cazar estrellas es un ejemplo muy gráfico de las virtudes que debe tener un fotógrafo: pasión, esfuerzo -temperaturas bajo cero en Canarias- y sacrificio -apenas un par o tres de horas mal dormidas-.
Noche tras noche, en el Roque de los Muchachos, he podido saber qué es un Telescopio Cherenkov, que Júpiter es una estrella abortada: no fue lo bastante masiva como para llegar a estrella. Lo que sería una especie de quiero y no puedo. Y a Saturno le fue por los pelos. Que la luz zodiacal son partículas de polvo y guarrerías, algo así como tener la casa sin barrer. Me ha contado curiosidades como que un satélite pasó por el interior de la cola de un cometa, sacó una especie de dedo y cogió una muestra o que otro aterrizó en la cola. Cometas que son de hielo de carbono y que sus restos forman las lluvias de estrellas.
Tras la primera lección con la Osa Mayor, la Menor y la Polar, avanzamos un poco. Al poco de ponerse el sol aparece Venus, que en otra época del año es el Lucero del alba. ¿No es un precioso y sugerente nombre? Sirius es la más brillante, en apariencia. Es la cabeza del perro del cazador, que se llama Orión y tiene un bonito cinturón.
Después de ver y fotografiar la Vía Láctea, me cuenta Jordi que si en Cataluña se fuera la luz, al momento podríamos ver la Vía Láctea desde la Plaza Cataluña de Barcelona. Hay que tener en cuenta que la contaminación lumínica de la Ciudad Condal puede verse desde los Pirineos. Es un tipo de contaminación que se puede paliar rápidamente y depende de nosotros: ¿Apagamos la luz?


Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


I és que amb la fotografia, fent fotografies, sempre acabem aprenent coses que res tenen a veure amb ella. És per això que dic que gran part de la cultura d'un fotògraf ha estat adquirida de manera directa. Molt bones les fotos, supose que gaudiries fent-les, amb eixa barreja d'emoció i d'entusiasme que dius.
Francesc, ha estat una experiència impressionant, com tantes que m'ha donat la fotografia.
Muy buena entrada!!
Toda una experiencia, ya sabes como me hubiera gustado estar allí.
Personalmente, yo creo que el cielo nos sitúa en nuestro lugar, y eso tal vez es hacernos crecer.
Gracias Marcelo.
Seguro que tenemos otra oportunidad, frikosal (en esta vida).
Madre mia que envidia me das! La segunda me gusta muchisimo, parece que las estrellas caen desde el cielo.
Impresionantes tu fotografias. FELICIDADES.
Ainara, pues todo depende de lo que contaminemos el cielo para que puedas hacer fotos parecidas desde tu tierra.
Gracias y bienvenido, ElOrtega.
Felicidades por la fotos, sencillamente impresionantes.
Nos descubrirás la técnica utilizada ?
Crees que desde los pirineos podemos apreciar un cielo parecido ?
Me gusta Kant, cuando lo estudiaba se me llevaban los demonios la rigidez de su pensamiento, pero ahora la veo tan justificada, hace falta tanto Kant.
De las fotos que te voy a decir, que qué envidia me dan
No sé como he acabado en tu blog pero la verdad es que estoy encantada! A partir de ahora me pasaré siempre!!
Por cierto, muy buena entrada; creo que me quedaría con la primera foto, por esa magia que desprende al verla.
David, la técnica no tiene mucho secreto, son exposiciones largas con óptica luminosa. 30 segundos f2 en las de la Vía Láctea y las de estrellas movidas f4 y tiempos de unos 45 minutos.
La óptica es un 35 fijo, que da un poco de aberración de coma en los extremos, pero pueden pasar.
Juanjo, un poco de Kant es necesario y de alguno más de los que hablaré en su día.
Goizane, bienvenida y gracias.
Te han quedado muy bien Rafa! Y gracias por comentar lo de la contaminación lumínica. A ver si la gente se consciencia y un día podemos ver estos cielos desde la Plaça Catalunya!
Sería genial, Jordi. Y no pasaríamos tanto frío…
Por culpa de las últimas entradas del blog de Jordi Busqué y el tuyo me han salido unos colmillos que me van a echar de casa por rallar el suelo…
Unas fotografías excelentes, me hubiera gustado asistir, pero ya se sabe, preferencias…
saludos!!!
Seguro que hay otra ocasión, Xavi. Por lo del suelo no te preocupes, pero vigila la óptica de la cámara, jeje
Enhorabuena por esas fotos tan bonita,Rafa.Lo de realizar fotos nocturnas es algo de lo que yo puedo presumir,ya que en las noches de verano suelo ir a hacer este tipo de fotos a las Bardenas,donde se puede admirar la magnitud del universo y ver lo insignificantes que somos.saludos
Las Bardenas puede ser un lugar mágico, Guillermo. Lástima que por la noche el cielo no esté limpio del todo de contaminación lumínica, pero insisto que no es mal sitio.