EL CAMBIO CLIMÁTICO
El cambio climático lleva produciéndose muchos años en las pasarelas de todo el mundo, bikinis en invierno, abrigos en verano. Pasarelas donde grotescas sílfides de andares marionéticos, pinochescos (perdóneme la RAE), visten con harapos de creatividad, cuando no con sogas. Jóvenes sin juventud, jóvenes de sométicas ¿vidas? y rendidas a enteógenos gurús de la tijera. Sus cloróticas caras llenan portadas retocadas por maestros de otra tijera; la cibernética. Latrocinio de píxeles para cuerpos imposibles de condesas humilladas por vestir carne encima del hueso. Sofismas disfrazados de silogismos ante la opinión publica: La modelo es guapa, la marca viste a la modelo, si visto la marca soy guapa. Opinión publica borracha de TV que pasa indolente las páginas de una revista sin la sindéresis necesaria para que sus hijas, adolescentes con sueños de alteridad, tomen postre a la hora de comer.
Mientras, ¿ellos? Los modelos no, ellos no. El Ministerio de Igualdad in albis. Perdón, legislando.
¿Y la culpa? De los padres que las visten como modelos. Qui prodest?
Post Scriptum : Quisiera haber escrito esto con el animus jocandi que ha caracterizado otras entradas, pero esta vez no tiene ni puta gracia.

Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Creo que lo vemos desde el mismo punto de vista, Rafa. Hace un tiempo escribí sobre el tema, aquí. Incluso la foto es en la misma línea, aunque esta tuya creo que me gusta más.
frikosal,
Menos mal que nos queda la sopa borsh y el frío.
No, no tiene ni puta gracia. Obviamente la mayoría estamos en contra, nos da de frente en la ética, pero… ¿qué hacer? Si hay idea alguna, me apunto.
Saludos.
India Ning,
¿Hacer? Pues lamentablemente eso que tan bien sabemos hacer. Quejarnos.