CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO
Pocas veces me he salido de la fotografía y los viajes como temática principal de este blog. Pero como es mío y nadie lo censura (de momento), me permito opinar sobre algunos temas que quizá puedan herir sensibilidades. Lo hice con las pasarelas y, tras las últimas noticias publicadas, lo hago ahora con un sector de la Iglesia católica.
Recuerdo haber encontrado algunos curas entrañables en libros y películas. Por un lado José, el cura alcohólico de El poder y la gloria de Graham Greene. Según van pasando las páginas acabas desvistiendo al personaje de unos defectos que lo estigmatizan pero que él no llega a sacudirse de encima. También estaba el padre Nicanor de Cien años de soledad. Quién no ha sonreído imaginando al párroco levitar tras tomar una taza de chocolate caliente para llegar a la conclusión de que la jerga en la que hablaba José Arcadio Buendía era latín: -hoc est simplicisimum: homo iste statum quartum materiae invenit (esto es simplísimo: el hombre ha encontrado el cuarto estado material). Alguno hubo en el cine: ¿Recordáis a Robert de Niro en Sleepers?
Con estas referencias vengo a decir que estoy seguro que en el amplio paraguas de la iglesia tienen cabida miles de buenos samaritanos que llevan a cabo una labor impagable. Su fe les lleva a estar al lado de los más desfavorecidos sin pedir nada a cambio.
Ahora bien, la cosa cambia cuando agarran la Biblia para hacer su particular exégesis. Armados con mitra, báculo, estola y el poder que les ha sido conferido dejan de ser portadores de valores eternos para convertirse en gozadores de placeres efímeros. Alzacuellos de autoridad, alzacuellos XXL para abarcar esa enorme papada síntoma de ágapes a dos carrillos, de abundancia en un estómago que llega al punto de querer vender la moto del evangelio a las víctimas de una hambruna. Mofletes sonrosados en beatíficas caras de recién eyaculados. Esa interpretación, esa inversión de la doxología les lleva a arrogarse una falsa divinidad a la que hay que adorar, les autoriza a ofrecer el cuerpo de Dios a la boca de los hombres (literalmente hablando). Eso sí, la santa María siempre virgen. Mientras, la omnipotente sotana vaticana se reúne en conciliábulos que concluyen que hay que matar al mensajero y arremeten contra el New York Times. Dice el Urbi et orbi: “Sancti Apostoli Petrus et Paulus, de quorum potestate et auctoritate confidimus, ipsi intercedam pro nobis ad Dominum”. Y por los niños, ¿quién intercede? ¿También Pedro y Pablo?

Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.



Poca cosa més que afegir al que dius, amic Rafa.
"Esos señores gordos vestidos de morado" como decía Rubianes. Y eso que a mí me hace poca gracia el tema.
Respeto la Fe, respeto el bien y que cada uno se apoye en lo que quiera para seguir adelante y hacer que otros sigan adelante. Lo que no puedo respetar es a la Iglesia. La Historia no deja lugar a dudas. Lo que ha pasado es una prueba de todo y para todos.
Una gran farsa, amigo Rafa. Una gran "farsa", una escenificación prosaica. Muchos somos libres de comprar entradas o no. El problema es que muchos otros no son "libres", son esclavos de la ignorancia y ahí entra la Iglesia: vendiendo entradas a buen precio. Luego ya se lo cobran ya…..
Una de las mejores entradas que he leído.
Es tremendo. Lo que debe pasar es que esto se ha hecho desde siempre pero ahora la gente ya no tiene miedo a hablar.
Deberian ser perseguidos como cualquier otra secta.mas les valdria vender cuadros del Vaticano y destinar el dinero al tercer mundo.no piensan en otra cosa que en el poder y el lujo.
Francesc, los que sí tienen que añadir algo más ahora son los jueces.
En efecto, Alfons, no tiene nada de gracia. Buscan a sus victimas entre esos esclavos de la ignorancia de los que hablas y les cuentan que llegan para educar.
frikosal, se ha hecho desde siempre. ¿Habrá llegado por fin el momento de hacerlo público? Espero que sí.
Guillermo, creo que no están por la labor. Espero que por lo menos en el caso de los abusos la justicia los ponga en su sitio.
No podría estar más de acuerdo contigo, Rafa.
Un saludo desde Viena.
Heferstion, yo creo que sólo un par de elementos de la alta jerarquía de la iglesia no estarán de acuerdo con esto. Todos los demás: "Clamamos al cielo…"
¡Qué vigente está el EL PADRINO donde se ve los valores de la curia!. No hay que perseguir a la Iglesia. En un Estado aconfesional hay que ignorarla para que no tengan ningún protagonismo en la vida civil, que es lo que buscan. Y cuando delincan, a los Tribunales como todo ciudadano. Sin eximentes, que saben muy bien lo que hacen y a quienes causan un daño irreparable.
Bloguera, esperemos que la justicia, la de aquí no la divina, actúe como es debido.
Por cierto, grandes películas El Padrino I y II, la III menos.