El swahili siempre ha sido uno de esos idiomas frecuentado por estetas sin rumbo, progres molones y adeptos a películas de arcas perdidas. El swahili pertenece al conjunto de lenguas bantúes -los de la baraja de cartas de 7 países- que se habla sobre todo en Kenia y Tanzania, pero también en algunas zonas de los países limítrofes. Cuando estuve en Kenia descubrí que no era un idioma difícil y que, sin calzar chaqueta de pana ni mostrar poses ensayadas, se podía aprender lo más básico en pocas lecciones. Así que, durante los próximos días, vamos a hacer una aproximación al idioma. Empezamos con un vídeo. Unos amigos masái quieren enviar un saludo a todos los que pasáis por aquí de vez en cuando.

Rafa Pérez Fotoperiodista que intenta entender el mundo a través de los viajes y la fotografía.


Asante, Rafa!
Pues vamos allá con el swahili, nunca se sabe donde vamos a parar.
¡Bonita idea!
Sencillo dice jejeje
Asante sana, Diego
Hay que aprender un poquito de todo, Ainara
Pau, el swahili está chupado para un viajero como tú